Cristina, Sarmiento, Rosas y el cierre de diarios

En su discurso por cadena nacional, la Presidenta recordó que Domingo Sarmiento había censurado a dos diarios, uno de ellos La Nación. Como contrapartida, Juan Manuel de Rosas, caudillo al que el kirchnerismo rescata, tampoco toleró la libertad de prensa.

En su persistente campaña por denigrar a Domingo Faustino Sarmiento, la presidenta Cristina Kirchner utilizó la cadena nacional para enseñar a las nuevas generaciones que ese hombre había censurado a dos de los principales diarios de ese entonces.

El rencor hacia el ex presidente Sarmiento –que se ha manifestado en varias ocasiones- va a la par de la exaltación de Juan Manuel de Rosas.

Lo curioso es que fue precisamente este caudillo el campeón en perseguir a periodistas y clausurar publicaciones que no eran de su agrado. En 1833 se publicaban en la Argentina 43 periódicos de libre circulación. En ellos se expresaban políticos de diversas posiciones, desde socialistas hasta conservadores. Pero Rosas no toleraba la libertad de prensa y se lanzó a una campaña de censura como no existió nunca más en la historia argentina. Ni siquiera las dictaduras militares atacaron a la prensa como el Restaurador.

En 1838 sobrevivían cuatro. En 1851 apenas quedaban siete periódicos en Argentina. Los restantes estaban cerrados y los periodistas exiliados en Chile y en Uruguay, donde continuaban su labor profesional.

En 1853, luego de la derrota de Caseros, como si se hubiera abierto la compuerta de un dique que encerraba las ideas, nuevamente proliferaron las publicaciones: El Centinela, El diablo, El Federal Argentino, el Clamor de los Libres, El Duende, la Revista del Plata (esta última dirigida por Hilario Ascasubi “un gaucho pobre” como se definía a sí mismo).

La lista es interminable y llevaría un par de páginas más nombrar a todos los medios que florecieron en la época posterior a Rosas.

También esto habría que enseñar a los jóvenes porque la historia, cuando se distorsiona, no se convierte en relato. Sino en cuento.

Fuente: plazademayo.com