Edemsa, la principal empresa distribuidora de electricidad de la provincia, está en serios problemas financieros por una deuda que arrastra con CAMESA, la empresa que vende la energía.
La empresa manejada por la dupla Vila – Manzano debía cancelar una deuda de 40 millones de pesos. Como no disponía de ese dinero, Edemsa pidió un plan de pagos, pero desde CAMMESA le rechazaron el pedido, según informó el sitio La Política on line. Una de las claves es que CAMMESA se sumó a las empresas manejadas al influyente viceministro de Economía Axel Kicillof y así habrían endurecido la política de exigencias, sobre todo con el cobro.
Ya estaban en la cuerda floja varias distribuidoras de todo el país, principalmente Edenor, Edelap, Edesur y otras empresas provinciales. El principal argumento de las distribuidoras es el retraso tarifario y el aumento de los costos del servicio debido a la inflación. Así, en Mendoza ya han pedido una actualización del VAD, que es el componente de la tarifa donde se incluyen los costos variables.
EDEMSA el año pasado pidió un crédito por 144 millones de pesos para refinanciar su deuda. Por eso también se complica el panorama para conseguir un nuevo préstamo para saldar la deuda con CAMMESA, empresa que exige pago en efectivo.
La empresa mendocina, que tiene más del 70% de los usuarios locales, tuvo ganancias el año pasado, a diferencia de Edenor, que tuvo un rojo de 430 millones de pesos y de Edesur, que perdió 500 millones.
Fuete: La Política On Line