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Y la ciudad ahora es como un plano / De mis humillaciones y fracasos; / Desde esta puerta he visto los ocasos / Y ante este mármol he aguardado en vano. / Aquí el incierto ayer y el hoy distinto / Me han deparado los comunes casos / De toda suerte humana, aquí mis pasos / Urden su incalculable laberinto. / Aquí la tarde cenicienta espera / El fruto que le debe la mañana; / Aquí mi sombra en la no menos vana / Sombra final se perderá, ligera. / No nos une el amor sino el espanto; / Será por eso que la quiero tanto. (Poema "Para las seis cuerdas" Jorge Luis Borges)
La cita borgeana la hizo la presidenta argentina como una de las conclusiones de la cumbre del Mercosur que se concretó el viernes 29. "No nos une el amor sino el espanto a las dictaduras" dijo Cristina para explicar porqué el Mercosur había decidido suspender a Paraguay por el golpe institucional que destituyó a Fernando Lugo.
Pero también la sublime y fatal frase es adecuada para entender lo que pasó en esta semana de cumbres que al decir del uruguayo José Pépe Mujica lo tienen un poquito cansado. En definitiva a los americanos a los argentinos y a los mendocinos en muchas de las situaciones públicas y colectivas no nos une el amor sino el espanto.
En primer término el liderazgo brasileño quedó consolidado por la misma debacle paraguaya. El congreso guaraní, el mismo que bajó a Lugo ya había dicho que no a la inclusión de Venezuela como miembro del Mercosur y era el primer escollo para que el país caribeño no ingresara al acuerdo. Todos ven la mano de Estados Unidos detrás de la caída de Lugo y del rechazo a Chávez. De hecho la ironía que hace el ecuatoriano Rafael Correa tiene ese propósito. El mandatario del pequeño país andino señala sonriendo que "en el único país de América donde no puede haber golpes de Estado es Estados Unidos porque es en el único lugar del continente donde no hay una embajada estadounidense".
Ese mismo esquema de especulación se planteó en Argentina luego del bloqueo que el sindicalista Hugo Moyano impuso a las destilerías dejando al país acogotado por un par de días. Inmendiatamente se aseguró que una movida desestabilizadora motorizada por la "embajada" era parte de una operación regional para socavar al Mercosur y en particular a Brasil y su expansión económica.
Aunque esa presunción perdió fuerza luego del acto y el discurso del mismo líder camionero el miércoles pasado frente a la Casa Rosada evidenció que el poder de convocatoria de Moyano quedó menguado y distante del poder de choque que todavía tiene el mismo dirigente gremial.
Pero los nervios de la presidenta se mantuvieron tensos desde aquel destemplado discurso que hizo el martes, un día antes de la movilización de Moyano, cuando se mataron en un accidente vial 9 gendarmes cuando regresaban de Chubut donde se desvastó el área petrolera más productiva del país. Conmocionada Cristina se solidarizó con las familias de los gendarmes y dramatizó al punto que los elevó al lugar de mártires. Pero esa actitud estaba sustentada quizá, en la contradicción que los mismos gendarmes se encargaron de hacer trascender. "Nos llevan en avión a los destinos donde tenemos que reprimir o reforzar ante un estado de crisis y una vez que terminamos la misión nos trasladan a otro destino por tierra, dado que no hay urgencia posterior según la conveniencia del Gobierno", remarcó un hombre de la fuerza de seguridad federal como conclusión de aquella repentina sensibilidad presidencial. Como se ve el espanto fue el principal motor de las acciones de Cristina. De esto se trata esta columna.
Porqué con Venezuela
De este modo, con Paraguay fuera de juego, Venezuela entró sin la necesidad de ese voto y como se notó desde antes del mismo cónclave Brasil comenzó a concretar el plan Dilma. La supremacía verde amarelha ya está instalada. La presidenta brasileña ya tiene la conducción del bloque comercial y así contará con el soporte necesario en base a un concepto de integración regional, una idea superadora si se respeta la particularidad y los intereses de cada país. Es una visión de avanzada teniendo en cuenta la raíz histórica imperialista de Brasil.
Pero debe ser eso precisamente, la Historia la que nos hace falibles en los momentos más cruciales. Y en el caso de Brasil la tentación está a la vuelta de la esquina. Al espanto unificador con los hermanos latinoamericanos para no ser absorbido por los grandes mercaderes del planeta se le antepone el proyecto del bloque llamado Bric (Brasil, Rusia, India, China) con fines hegemónicos reales. Por eso en medio de este sacudón la entrada de Venezuela terminó siendo un dato estratégico para el mismo Mercosur. Un conocedor y experto en los vaivenes regionales apostó de este modo: “Veremos que hace Dilma con la manija. Creo que necesita el petróleo de Pdvsa”. No le falta razón al amigo mendocino que miró con ojo clínico lo que ocurrió en el Hotel Intercontinental el jueves y el viernes de la semana que pasó. Más teniendo en cuenta que la producción de Venezuela puede a abastecer a medio continente. Suficiente para Brasil y para Argentina los principales interesados para que el país caribeño entrara al ruedo.
Es decir que la incorporación de Venezuela tiene un motivo que es energético. ¿En qué beneficiará a Venezuela ser socio pleno del Mercosur? De acuerdo a los comentarios que los mismos referentes chavistas mencionan que el faltante de alimentos en el territorio llanero es uno de los puntos flacos del proyecto bolivariano, como lo es el desabastecimiento de combustibles en Argentina. Y se sabe que la escasez es el principal enemigo de cualquier proyecto de vida y político. Por eso, apurado por sacarse la foto y oliendo nafta Paco Pérez estrechó la mano del presidente de Pdvsa e inmediatamente salió a decir que le pidió que la petrolera invirtiera en Mendoza reactivando al centenar de estaciones de servicio abandonadas.
Claro que la necesidad, el apuro y esos dichos públicos de Paco no fueron bien receptados por los ejecutivos de la empresa venezolana que ya tiene expendedoras en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. El punto es que ninguna empresa hará beneficencia y menos una petrolera -por más chavista que sea-. Es bueno hacerse una par de preguntas: ¿Por qué cerraron esas estaciones de servicio? ¿Por qué nadie se interesó en reactivarlas de nuevo?. En principio, lo más probable que en su gran mayoría no son puntos de venta atractivos. Sólo esa media conclusión dejaría fuera de discusión el planteo del gobernador mendocino. Entonces habría que replantearse el argumento y en realidad sobran motivos para que Pdvsa se instale en Mendoza a favor de sus intereses. Por ejemplo: ¿Mendoza no es acaso el pretendido “canal de Panamá del Sur”? Ese principal estrecho pasadizo hacia Chile que aún es el paso Cristo Redentor, es transitado por el transporte de carga a diario y con las dificultades del caso como es la provisión de combustible.
Pero más allá de las vicisitudes lugareñas y desde el punto de vista político a Hugo Chávez le preocupan dos cosas: su salud y el futuro de su proyecto socialista. De a poco, su deteriorado cuerpo que pelea contra el cáncer, le ha impuesto la preparación de cuadros políticos para el recambio dirigencial en busca de revitalizar su plan. Por otro lado la incorporación al Mercosur es considerado como la institucionalización de su modelo hacia el continente que le supone sentarse en una mesa de negociaciones que le permita paliar el déficit alimentario de la población, su talón de Aquiles, como ya se ha dicho.
La frontera hostil
Las peleas comerciales con Brasil son un clásico. Las tensiones en la frontera se notan con las disposiciones de las trabas a las importaciones aplicadas por Argentina y a eso se le anteponen las licencias no automáticas brasileñas. Se sabe que los funcionarios vecinos son duros para la negociación se evidenció con la llegada de Tatiana Lacerda Prazeres, la secretaria de Comercio de Brasil a Mendoza y con la presencia de su par argentina, la polémica Beatriz Paglieri. Los diarios Clarín y La Nación le dieron visibilidad a una presunta pelea entre las mujeres e implícitamente le endilgaron a Paglieri haber ocasionado un escándalo en una reunión bilateral lo que hizo fracasar las negociaciones. Esa descripción pro Brasil no tiene otro objeto que incomodar al Gobierno nacional por parte de los diarios que se transforman en la principal oposición.
Esto obligó a la Cancillería a emitir un comunicado desmintiendo la versión de los diarios. "Los funcionarios argentinos obtuvieron el reconocimiento de la delegación brasileña sobre la prioridad de nuestro país para las economías regionales y en especial para manzanas, peras, cítricos, langostinos, aceitunas, vinos, pasta de frutas, aceites de oliva y quesos. Además se liberaron todas las licencias presentadas para vehículos y se sigue avanzando en la apertura de nuestras exportaciones medicinales. Por su parte, Argentina reconoció la importancia que tiene para Brasil productos como el calzado, textiles, muebles autopartes, neumáticos, maquinaria agrícola y carne porcina. Finalmente, siguiendo los lineamientos fijados por las presidentas Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rouseff los funcionarios de ambos países seguirán monitoreando el comercio bilateral con el objetivo de impulsar el crecimiento evitando el desequilibrio estructural del mismo", dice el núcleo del comunicado oficial. Se debe advertir que al parecer hubo cierta flexibilización por parte de Brasil.
La "frustrasur" de Cristina
El organismo político que aúna los gobiernos sudamericanos busca terminar con los conflictos entre los países integrantes del bloque; generar el Banco de la Unasur con el respaldo de la ganancia obtenida de la explotación de los recursos naturales y crear un ejército continental como fuerza de seguridad continental para resguardar a los mismos recursos naturales incluida las reservas de agua dulce.
Bajo estos designios entonces es que se analizó la situación de Paraguay. La organización sudamericana tiene una claúsula democrática aprobada en 2010 pero que aún no está vigente. Aún así la presidenta argentina quiso hacer valer ese mecanismo para sancionar al país mediterráneo. Pero no encontró apoyo, ni siquiera Venezuela y mucho menos Ecuador, cuando había sido Correa el más duro en las declaraciones y en la exigencia de medidas contra el golpe paraguayo. La misma Cristina le recriminó a su colega ecuatoriano que todos se unieron en su defensa cuando la policía de aquel país hizo zozobrar al presidente. Pero Correa se disculpó y advirtió que si no había mecanismo legal nada se podía hacer. Como ejemplo de ese momento tenso donde Cristina se sintió sola, el presidente uruguayo se separó de la reunión y se puso a tomar mate. Por supuesto que el presidente peruano Ollanta Humala el nuevo presidente del organismo también mantuvo el mutismo.
El enojo de Cristina se hizo sentir y al final acordaron suspender a Paraguay en el organismo Unasur y liberó a cada país para a que adopte alguna medida contra Paraguay si lo considera justo o conveniente. Es decir: nada.
El único que habló de otro tema que no sea el conflicto de Paraguay fue el chileno Sebastián Piñera quien pidió apoyo político para enfrentar el problema de la protesta educativa.
La sensación que quedó después de este episodio y de la resolución del Mercosur es que los países andinos se abroquelaron por sus intereses comunes ante el avance de los países atlánticos, en especial de Brasil y Argentina. Por lo que el bloque virtualmente quedó dividido en dos.
El gobernador del Mercosur: Paco en la nubes
El ánimo de Paco Pérez es sólo comparable cuando ganó las elecciones. Su designación como coordinador de los jefes de los estados municipales y provinciales del Mercosur lo dejó por las nubes. La percepción es que está viviendo en otro plano. La señal positiva ya se había dado con la elección de Mendoza como sede de la cumbre pero esta nominación le elevó el ego. Ese estado personal como toda situación placentera puede ser una herramienta a favor o convertirse en un ensoñamiento que nubla la visión. Una recomendación sana para el gobernador sería recordarle que los momentos de cenicienta no son comunes y hay que disfrutarlos pero luego hay que tener la suficiente habilidad para que sacarle el jugo al hechizo pensando en el momento en que este pase y la carroza dorada se nos convierta en calabaza.
De todos modos el mandatario no le ha perdido pisada a las urticarias sociales, en especial las que lo molestaron en pleno éxtasis como la protesta de los judiciales a la que respondió con un aumento por decreto y así cerró una paritaria mal llevada. Mañana lunes volvemos todos, incluido él, sobretodo, a la realidad. De la cumbre hay que bajar al llano y allí nos encontraremos todos con el paro docente que quiere una mejora salarial a lo que ya tiene acordado.
El capítulo con el Sute pudo ser otra gestión deficiente teñida de ingenuidad de parte del Ejecutivo que a la luz de las consecuencias, debió cerrar la negociación sectorial y no dejarla abierta para esta exigencia de los maestros cuando estos vieron la revaluada recomposición salarial del sector de Salud. El malhumor diario mañana ganará los primeros planos informativo y a eso hay que sumarle el clásico temor por la inseguridad latente.
Paco ya ha advertido el atraso que tiene en el pago a los proveedores, la famosa deuda flotante es el primer destello del déficit. Con este panorama el gobernador no muestra demasiada preocupación y en realidad se trata de una especie de corazonada que parece tener el círculo más íntimo sobre qué hará la Nación con Mendoza. “Están convencidos que Cristina no va a dejar caer a Mendoza porque es la única provincia kirchnerista grande que tiene para mostrar ante las adversarias más grandes como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba”, comentan en el mismo Palacio de Peltier 351.
Pero otros aseguran que la caricia tiene vuelta. Entienden que es una señal de banque a Paco pero también es un mensaje cifrado que él debe develar. El comunicado implícito sería que el gobernador es portador de un cargo que debe favorecer a la mejor integración con Chile y detrás de él se encolumnarán los estados andinos que apuestan a la minería como parte del desarrollo económico de la región y a la par poner a Mendoza en ese lote para que asuma ese rol de provincia minera.
Qué tiene Paco y porqué el Chueco otra vez metió mano
Más allá de estas miradas Paco sigue apostando a su trabajo alineado políticamente con la presidenta. Entiende que allí está su negocio mientras que en el PJ local se reparten las cargas para ordenar las fuerzas donde Paco no tiene destino aún. Pero eso poco le importa. Sus críticos internos, que los tiene, dicen irónicamente que “no tiene techo por el apoyo presidencial pero como es lo único que tiene tampoco tiene piso”. Es decir que mientras él apuesta al alineamiento nacional personal se aleja cada vez más de la realidad partidaria en Mendoza.
Esto se deslizó hace una semana en el Congreso del PJ donde apareció un tercer sector interno convocado por los hermanos Omar y Emir Félix que ganaron el apoyo de otros intendentes como Sergio Salgado de Santa Rosa, Juan Agulles de Malargüe y Joaquín Rodríguez de Tupungato. Quizá este dato lo sabe Paco, cómo no saberlo, pero es oportuno aclararlo este "nuevo" sector fue pergeñado en el despacho que tiene en la Casa Rosada el asesor presidencial Juan Carlos Mazzón. El Chueco que lidera en silencio el sector azul, el más antiguo, también inventó este espacio para equilibrar el poder incipiente de la Corriente Peronista Mendoza encabezada por el voraz Carlos Ciurca y los poderosos intendentes Rubén Miranda (Las Heras) y Alejandro Abraham (Guaymallén).
Por encima de este escenario está por ahora flotando Paco Pérez y el Mercosur lo ha elevado un poco más todavía. El espanto de no tener sostén político local real lo une al destino de la presidenta. A la vez ella espantada por el silencioso Daniel Scioli ya le mandó señales claras a los intendentes bonaerenses para encolumnarlos detrás del poder K a través de Julio De Vido.
Como se ve el miedo no es zonzo y además de hacernos escapar del riesgo también nos hace unirnos a otros espantados.