"Hay algo que no muere: el sectarismo. Lo encontramos demasiadas veces en el gobierno y en su aparato informativo-propagandístico. Pero el mundo K no es el único lugar donde crece esa planta carnívora".
De esta manera comienza el artículo que la intelectual opositora al Gobierno, Beatriz Sarlo, escribió esta tarde en La Nación en defensa del derecho a que el periodista Horacio Verbistky sea declarado "ciudadano ilustre" de Buenos Aires.
La iniciativa fue presentada por la legisladora sabbatellista Gabriela Cerruti y fue retirado por sus pares del PRO.
Sarlo escribió que "según informaciones publicadas el lunes en La Nación, la orden habría bajado del propio Mauricio Macri". Y consideró que "el hecho es repudiable y, a la vez, muy torpe. Los fundamentos para ser elegido ciudadano ilustre responden a la excelencia en la profesión que desempeña el candidato. No incluyen, por supuesto, una valoración política de sus ideas. Si la incluyera se trataría de una distinción al ciudadano más afín a la circunstancial y efímera mayoría de la legislatura. Esto es obvio".
Además, se preguntó: "¿Qué les pasó por la cabeza a los legisladores del Pro que se opusieron a que Verbitsky recibiera la distinción? ¿Qué le pasó por la cabeza a Mauricio Macri cuando dio la orden de que la ley no fuera votada? Si hubieran pensado dos minutos, se habrían dado cuenta de que estaban cometiendo un doble error".
La escritora y columnista habitual del diario de los Mitre argumentó por qué cree que se equivocaron los macristas y sentenció: "A Verbitsky le han hecho un notable e inesperado servicio. Podrá decir, con toda razón, que ha sido objeto de una discriminación intolerable en la democracia. Estará en lo cierto".