En una ida y vuelta, ahora los empresarios apuntan contra el gobierno aduciendo que la responsabilidad es plenamente del estado. El ejecutivo de la compañía intervenida, Trenes de Buenos Aires, Carlos Michele Ferrari, indicó que "la empresa sostuvo como pudo el nivel de los servicios concesionados, emprendiendo su mejor esfuerzo contra el notable desequilibrio de las relaciones económico-financieras pautadas allá por el año 1995".
El empresario intentó desvincular a TBA del choque y aseguró que el Estado alteró "la ecuación económico-financiera del contrato firmado en el año 1995" según informa el matutino Clarín.
Carlo Michele Ferrari, el presidente de Trenes de Buenos Aires (TBA), presentó ayer un escrito en la causa judicial por el choque de Once para defenderse en indagatoria y mantuvo la tesis que en los últimos años sostuvo la empresa de la familia Cirigliano que explota el ferrocarril Sarmiento: que los incumplimientos en el mantenimiento se deben a la falta de pago del Estado.
Ferrari fue el segundo en presentarse a declarar frente al juez Claudio Bonadio.
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