El primer mensaje del gobernador ante la Asamblea Legislativa no se condice con la deprimente realidad mendocina donde estamos estancados en un estado latente.
Fue como un médico optimista que le programa al enfermo una mejoría en un mediano plazo.
Le dice qué va a hacer para lograr superar la afección que en nuestro caso caminamos hacia un estado grave.
El punto no claro, no mencionado, no escrito en las 22 páginas del discurso oficial es de dónde sacará los recursos para financiar este régmen de recuperación del cuerpo enfermo que es Mendoza.
Por eso el médico optimista y emotivo se quedó en la puerta del anuncio. No dijo de dónde sacará la plata. Dicho en términos técnicos: el problema sigue siendo el déficit fiscal.
Bajo el influjo de la impronta marketinera que le imprimió de entrada a este gobierno de cinco meses, el gobernador se limitó a decir lo que quiere sin siquiera mencionar cómo hará para conseguir los 2 mil millones de pesos que necesita para tapar el rojo de las cuentas públicas. Por supuesto que, menos dijo sobre el bono que piensa emitir y si esa herramienta será motivo de interés de los inversores.
En términos de finanzas del Estado miró hacia delante y anticipó que quiere una Agencia de Recaudación Fiscal que, en teoría, reemplazará a la Dirección General de Rentas.
En ese tren de avisar sus intenciones, ordenadas y proyectadas, puso como bandera la gesta de la YPF nacional, eso sí, no reveló cómo hará para que Mendoza esté representada en el directorio de la nueva petrolera controlada por el Estado.
Los demás anuncios son relevantes en la medida que los mecanismos institucionales se respeten. Como en el caso de la expropiación de las 13 mil hectáreas que tienen derecho a riego y cuyos dueños están deuda con el Estado. Y la idea programada de la llamada urbanización social es una buena noticia.
Queda claro que no habrá minería metalífera en tanto Francisco Pérez sea gobernador. Para esto reiteró que sin licencia social no es posible avanzar, por lo que esgrimió como un mérito la inversión millonaria de la minera brasileña Vale que extrae cloruro de potasio.
Todo esto adicionado con la emoción prevista por un gobernador con una personalidad impulsiva aunque controlada. Y en ese clima se hizo notar la calma del vicegobernador Carlos Ciurca. Su silencio y su andar parsimonioso contrasta con el vértigo del médico joven y optimista.
Hay que esperar lo que quedará en el cedazo. Hay que guardar este discurso del inicio de gestión del gobernador Francisco Pérez que hoy se vistió del Patch Adams para esta Mendoza aquejada.