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Para el kirchnerismo el otoño incipiente parece invierno polar por la causa judicial que jaquea a Amado Boudou. Pero el otoño se convierte en verano tropical para el gobierno nacional cuando se lo ve aplicando furioso su plan de adueñarse de la petrolera YPF. Esas son las dos puntas de un mismo y apretado ovillo que es el kirchnerismo. Y ambos frentes los atiende con una misma una actitud política coherente, en defensa y en ataque, según sea la situación. Aunque al final, siempre es ataque.
La agresividad en cualquier sentido, positivo o negativo, está en el ADN del kirchnerismo. Esa particularidad le ha permitido realizar algunas transformaciones que a larga tendrán trascendencia histórica como la ley de matrimonio igualitaro pero también ha llevado a esta expresión del peronismo a comportarse cerradamente como una verdadera corporación -término demonizado por el kirchnerismo-.
En esos extremos es que el Gobierno nacional se mueve con fiereza para avanzar o amortiguar lo que supone un ataque. Avanza fuerte y rápido en el caso de la petrolera que a toda costa pretende controlar y utiliza a las provincias hidrocarburíferas -entre ellas Mendoza- como ariete para lograr el objetivo. El punto es si su procedimiento para obtener ese resultado está inscripto en el juego lícito de la política o si se trata de una perversión en ese mundo donde los "valores" (de las bolsas bursátiles) son el índice para tomar por asalto una empresa. Es decir, habría que preguntarse que visos de legalidad tiene la acción sistemática de hostigar quitándoles concesiones a una empresa para hacerle caer su precio para luego comprarla a bajo costo.
En cambio, desde el prisma K, ante el presunto ataque judicial azuzado por los multimedios adversos al kirchnerismo, el ataque es la defensa. Por eso Boudou denosta al juez que lo involucra a través de una investigación. En primera instancia, ni bien se supo la novedad del allanamiento del departamento de Boudou en Puerto Madero, a través de un gran titular del sitio virtual de Clarín no hubo respuesta inmediata. Sin embargo al otro día lo vimos al vicepresidente hablando de "las mafias de Magnetto y de la agencia de noticias de Comodor Py", relacionando al multimedios Clarín y sus aliados con el juez Daniel Rafecas hasta este episodio, un magistrado prestigioso y sin mácula. Luego de la apasionada aparición del vice contra la justicia y los multimedios rivales, pero sin dar una sola explicación sobre su vinculación con Alejandro Vandenbroele, la vanguardia K lo salió a bancarlo. Entre ellos el senador nacional mendocino Adolfo Bermejo, integrante del Jurado de Enjuiciamiento de los Magistrados y delegado político del histórico Juan Carlos Mazzón.
Estos dos aspectos son caras del mismo cuerpo robusto y en apariencia inconmovible del sector político que lidera la presidenta. Aunque en Mendoza esta imagen se empaña cuando se trasluce a través del cristal de la realidad cotidiana local. La inseguridad se mantiene como una de las preocupaciones latentes que se reaviva en cada suceso delictivo. Y por otro lado las consecuencias de la inflación y la percepción de precrisis anticipada por las medidas restrictivas de Guillermo Moreno traducida en las góndolas como faltante o con precios exorbitantes.
El modelo brasileño
Hay que observar casi microscópicamente los movimientos de la Nación y las provincias petroleras para deducir cuál es la YPF que quiere Cristina. Por ejemplo hay que prestar atención la mirada de James Lockhart Smith el analista político y económico de la consultora internacional Maplecroft sobre en la intervención estatal en el sector energético de nuestro país. "Es señal de una estrategia subyacente para desarrollar el sector petrogasífero" avisa el observador. "Esto sugiere que el Gobierno Federal ha desarrollado una estrategia para el rápido desarrollo del sector y ha reafirmado a sus homólogos provinciales en ese sentido", señaló Lockhart Smith en un informe.
Haciendo un paralelismo con el fenómeno brasileño, el estudioso entiende que la Argentina busca explotar las reservas de esquisto (arcilla con petróleo). Es decir promover la extracción de petróleo y gas no convencional. El secreto está en obtener el control de la compañía como lo tiene el Estado brasileño en Petrobras, para decidir desde dentro la inversión para la explotación de este tipo petróleo que requiere de tecnología adecuada y de alto costo para extraerlo. El mismo responsable técnico de YPF, el español Tomás García Blanco admitió hace una semana en Malargüe que para llegar a la roca empetrolada había que buscar socios externos que aportaran entre 8 a 10 mil millones de dólares.
Estas son las declaraciones de Tomás García Blanco sobre el yacimiento de Vaca Muerta que se extiende entre las provincias de Neuquén y Mendoza.
El presal brasileño es el esquisto argentino
La presidenta brasileña Dilma Rouseff designó una presidenta para el directorio de Petrobras para concretar lo que hace un año se debatía con fuerza en los ámbitos oficiales, aunque el sector industrial brasileño ya estaba convencido que la petrolera debía avanzar en un megaproyecto ambicioso
En abril del año pasado Waldheim García Montoya periodista colombiano radicado en la ciudad San Pablo hace 10 años relató con lujo de detalle qué hacían los poderosos industriales agrupados en la Fiesp (en Argentina el símil es la UIA) para impulsar sus planes de producción, en especial el ambicioso programa Presal de Petrobras.
García Montoya quien es corresponsal de la agencia española EFE en Brasil, puntualizó en aquella oportunidad, que la discusión política pasaba por si era conveniente avanzar con este emprendimiento por lo costoso ya que el país todavía se autoabastece aunque le compra petróleo a Nigeria. El costo de Presal se aumenta con respecto a cualquier perforación y extracción petrolera de ultramar porque para llegar al gran yacimiento de hidrocarburos hay que traspasar una gran capa de sal sedimentada en el lecho marino. Dicho vulgarmente, la sal a esa profundidad se transforma en un bloque "plástico" difícil de agujerear lo que demanda una gran inversión extra en equipamiento y labor especializada para el caso. Pero todo ese debate brasileño quedó zanjado cuando el directorio de Petrobras controlado por el Estado decidió avanzar en esa tarea y para eso determinó reinvertir las utilidades de la petrolera allí.
Este ejemplo de independencia política y económica parece haber cundido en Argentina. Claro que la gran diferencia es que Brasil nunca se desprendió de su paquete accionario de Petrobras. En cambio en el caso argentino primero hay que lograr controlar a YPF, o sea: hay que desplazar a la española Repsol de ese espacio dominante. Y luego revertir la situación de que las ganancias ya no salgan del país para pagar el crédito que el Grupo Eskenazi que ingresó a YPF para gerenciarla a instancias del ex presidente Néstor Kirchner. La familia Eskenazi tiene el 25 por ciento de las acciones de la petrolera.
De acuerdo a la proyección de Lockhart Smith, una vez que se logre el control de YPF se buscará imponer el criterio de reinvertir las utilidades en la producción de crudo no convencional. "El acuerdo de derechos por acciones del Gobierno brasileño y Petrobras representa un modelo viable para un futuro acuerdo entre YPF y Buenos Aires", señala el informe. Como en Brasil, los importantes recursos de esquisto en Argentina pueden ser un factor decisivo en la medida. "La magnitud de los yacimientos ha modificado notoriamente el equilibrio entre riesgos y rentabilidad en exploración y, por consiguiente, ha hecho posible un cambio hacia un modelo más estatista" remarca el analista internacional.
La evaluación del experto también subraya la incidencia que tienen las provincias petroleras en este cuadro de situación. "Independiente del resultado que estén buscando las autoridades nacionales argentinas, la cooperación es clave, ya que el control reglamentario de los recursos hidrocarburíferos está en manos de los gobiernos provinciales", remarca el estudio.
"Es sorprendente hasta donde las administraciones de las provincias productoras de hidrocarburos parecen estar trabajando concertadas con el gobierno, dado el interés económico directo de las primeras en la recepción ininterrumpida de regalías", observa el analista puntualizando en la necesidad de los estados provinciales de aumentar sus ingresos en medio de un clima financiero adverso que atraviesa el país.
YPF ya soportó la quita de licencias en las provincias de Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Chubut, Mendoza y Salta. Y para dar una señal de reactivación presentó el hallazgo de petróleo en la roca madre correspondiente al yacimiento de Vaca Muerta el más importante del país y que se encuentra en Neuquén y que alcanza el subsuelo del departamento mendocino de Malargüe.
Pero el golpe más duro lo dio el gobernador de Chubut, Martín Buzzi un neokirchnerista que llegó al gobierno como opositor y luego se hizo oficialista. Buzzi es el presidente de la Ofephi (Organismo Federal de Estados Hidrocarburíferos) y se quedó con la licencia más productiva de YPF, Manantiales Behr, con el argumento de que está "cansado de la conducta de YPF", según informó la agencia Télam hace 10 días.
"La anulación de las concesiones de YPF ha aumentado considerablemente las oportunidades de corto plazo para otros inversionistas", manifestó Lockhart Smith como conclusión de su estudio, aunque advierte que esos inversionistas deberán ponderar los riesgos de la incertidumbre en las regulaciones.
Con los colectivos sin gasoil, el conflicto se puede instalar en la calle
Durante esta semana la falta de combustible, que es tomado como síntoma de la desinversión que el gobierno acusa a la petrolera, se hará visible en el costado donde más duele: el usuario del transporte público.
Las empresas de colectivos aseguran que hay problemas para conseguir gasoil. Esta situación afectará recorridos y frecuencias del transporte público. El secretario de Transporte Diego Martínez Palau admitió que Autam (el gremio de los empresarios de micros) advirtió por escrito este faltante. El funcionario adelantó que los inconvenientes podrían verse esta semana.
En la notificación de los empresarios al inconveniente al gobierno señalan que el problema obedece a que YPF no cumple con los compromisos asumidos con las empresas. Lo que será un motivo más para el que gobernador Francisco Pérez redoble sus argumentos contra YPF y volverá a amenazar con sacarle concesiones a la petrolera.
Al mismo tiempo la fiebre anti YPF ya se instaló en la Legislatura. Fue a partir de la presencia de los directivos y gerentes de la petrolera quienes dieron sus explicaciones de la falta de abastecimiento y distribución de combustible en la provincia frente a la Comisión Economía. Los ejecutivos privados le cargaron la responsabilidad a las otras petroleras por tener precios más elevados que los de YPF lo que produce que los consumidores prefieran cargar combustible en sus estaciones de servicio.
Por eso desde la Cámara de Diputados se decidió que haya una comisión de parlamentarios que inspeccione la destilería de Luján de Cuyo. Aunque el radicalismo no apoyó porque entendió que era una maniobra oportunista del peronismo para dar profesión de fe a Cristina y de este "colaborar" en el operativo de asfixia a la compañía. Entonces los legisladores radicales exigieron al gobierno Pérez que garantice el abastecimiento.
Boudou: amigo son los amigos
El entuerto en que está envuelto el vicepresidente de la Nación Amado Boudou ya tiene ribetes de escándalo y eso lo logró un allanamiento a un departamento en Puerto Madero del mismo Boudou que ordenó el juez Daniel Rafecas. Allí encontraron documentación que vincula a Alejandro Vandenbroele con el inmueble del vice. El punto es que Rafecas encontró allí comprobantes de pago de expensas realizados por Vandenbroele y boletas de servicios a nombre del empresario. Vandenbroele es un monotributista que comandaba a la empresa calcográfica recuperada gracias a la gestión de Boudou cuando era ministro de Economía. El resultado: la firma será la encargada de imprimir billetes.
La verdad es que la situación es hasta bochornosa. Pero puesta en un contexto más amplio y sumándole una buena dósis de cinismo deberíamos concluir en que Boudou no hizo nada más grave que... por ejemplo lo que pudo hacer el mismo Néstor Kirchner injertando a su amigo Enrique Eskenazi en YPF. Es decir Boudou no hizo más que lo que este gobierno hace con sus amigos: favorecerlos y hacerlos crecer como empresarios (los malpensados dirán que son sus "testaferros"). De este modo acceden facilemente al el entramado de los negocios sostenidos por el Estado.
El problema es la reacción del vicepresidente que acusó a quien osó investigarlo de formar parte de la mafia mediática enfrentada con el mismo kirchnerismo de tiempos remotos, digamos, desde 2005 aproximadamente cuando Néstor pego su primer grito de guerra: "¡¿Qué te pasa Clarín, estás nervioso?!".
EBoudou invocó al espíritu de Néstor y salió a matar a un juez que hasta la ministra de Seguridad Nilda Garré rescató como probo. Los dichos de Boudou extendieron la sospecha hasta los ámbitos del Procurador General de la Nación, Esteban Righi. Aún así cosechó adhesiones en especial de los senadores justicialistas. Una cuestión de trato cotidiano en el Congreso los motivó a pronunciarse a favor del presidente de la Cámara alta. Aunque el sentimiento dentro de la Casa Rosada es bastante distinto, según relatan los cronistas aficionados del poder.
Lo curioso es que no hubo ningún ensayo de defensa por parte del gobernador Francisco Pérez quien hace un mes se floreó con Boudou en la Vendimia. Es cierto que al no haber tenido ningún gesto de defensa o apoyo al vicepresidente desde el círculo del mandatario provincial alimentó la especulación que en clave peronista es "sacar los pies del plato". Lo que algunos le llaman con bronca "militancia marketinera" en obvia alusión a los movimientos del gobernador medidos por el cálculo de un experto en campañas políticas.
En términos sinceros, un funcionario de Paco Pérez sólo atinó a decir que fue todo una sorpresa y que no hubo reuniones de mesas políticas para analizar el "rafecazo", ya que muchos integrantes del gabinete se fueron de la provincia aprovechando el fin de semana "santo".
Aún así la vida continuó para la causa que empuja Rafecas y también de los dichos de Budou tuvieron repercusión en el seno del Consejo de la Magistrados. Así Hernán Ordiales uno de los consejeros del kirchnerismo dio a conocer su idea de actuar de oficio por las acusaciones del vicepresidente.
Escuchá entrevista que Marcelo Sisso en el programa Hacete cargo de MDZ Radio le hizo al funcionario el viernes 6.
Es conocida también repercusión que tuvo la aparición del "Payador incorrecto", personaje creado por el poeta y periodista Juan López denunciando un intento de censura por parte del Ministerio de Cultura que pretendió cambiar el título de la obra "Conchudo" que resultó ganadora del premio Vendimia de dramaturgia 2011. Ahora el vate campero vuelve para responder una pregunta doble y motivadora para la copla maistral del amigo López.
Esta vez le preguntamos al payador incorrecto si creía que Boudou realmente es responsable de una maniobra de tráfico de influencias o si al contrario, era víctima de una confabulación mediática-judicial. Aquí el texto:
El caso Boudou y la presión de Clarín en copla campera
El payador se refiere a las denuncias contra el vicepresidente y el juego de poder que entra en escena cada vez que el gobierno se equivoca mal y el grupo mediático más influyente de la Argentina saca provecho.
El "Payador incorrecto", tal como lo ve su creador.
Un amigo periodista
de raza, paladar negro,
me pide que yo coplee
sobre el caso de Budú:
si el tipito es un ladrón
o si se está recomiendo
de Clarín la operación.
Queste Budú es un salame, torpe e irresponsable
se le nota desde lejos,
pero no justo por eso
me voy a poner
del lao del hijueputa e Mañeto.
Yo no sé si don Budú
miente, roba o apoliya,
para eso está la Justicia,
esperemos su dictamen
y acatemo a pie juntilla.
A mí me enseñó la vieja
a no confiarme de naides
y menos de poderosos,
y garcas profesionales.
Yo no soy el periodista
que pueda venir acá
a esclarecer semejante
quilombazo nacional,
pero el olfato me dice
que en este caso borroso
va salir mejor parao
el que dibuje mejor
y lleve más agua al pozo.
Es decir que don Budú
trigo limpio no parece
y goza de impunidad
porque es vicepresidente.
Además, los de Clarín,
ensañaos con el gobierno
tienen servida la mesa
con el caso de Ciccone
que está claro es un afano
de bonitas proporcione.
Así que mire, mi amigo
don Jorge Fernández Rojas,
este es un típico enredo,
y ya son varios iguales,
en que el gobierno la pifia
y detrás tiene a liones
como Clarín, muy hambrientos
de denuncias y negocios
como si ellos jueran santos
en esta misa de locos
con monaguillos traidores.
Más allá de la opinión
de un payador trasnochao,
yo creo que la Cristina
tiene que hacer más que urgente
un cursito acelerao
pa aprender a elegir
un güen vicepresidente.
Con Cobos, ella y el Néstor
la equivocaron refeo.
El tipo se les montó
con argumento patético
y la 125
se quedó puertas adentro.
Y este Budú, ya se sabe,
es más careta que naides
y cree que con su risita
de pelotudo constante
y con la viola colgada
como pendejo mutante
va gobernar un país
lleno de ricos de un lado
y gente que muere de hambre.
Usté sabe, don Fernández,
que siempre que vemo un rico
en su último modelo polarizao y plateao,
decimo sin pestañear "este a alguien habrá cagao".
Entonces ya me despido,
que estos cabrones me cansan,
me hacen tragar la saliva
y me arruinan la esperanza.
7 de abril de 2012