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La crónica de MDZ del 14 de febrero de 2011 (hace sólo 14 meses) mostraba a Paco Pérez como el incipiente precandidato a gobernador advirtiendo que tenía aval nacional para presentarse en la carrera de la interna del peronismo de ese momento. Ya Pérez ostentaba el respaldo de Diego Bossio el titular de la Anses, lo decía fuerte para que lo escucharan dentro del PJ y le advirtió a la periodista Liliana Hidalgo de este medio que iba en busca del apoyo de Julio De Vido el todavía ministro de Planificación de la Nación.
Antes de ese pronunciamiento Paco busco con denuedo aparecer junto a De Vido sonriente hasta que lo logró y así consiguió la imagen que ilustra este informe que recién comienza. Las sonrisas que iluminaban los rostros en ese momento del actual Gobernador mendocino y del Ministro que lleva a delante la cada vez más complicada política energética de un país donde se importa petróleo y gas es cada vez más dificil.
Por eso más allá de la gravedad institucional que tiene el conflicto judicial que envuelve al vicepresidente Amado Boudou por una investigación judicial que lo roza por posible tráfico de influencias a favor de una empresa comandada por un amigo del vicepresidente, hoy el problema del país es la falta de energía. Y no sólo por nafta y gasoil se mueve el país, el cable que nos proveé de energía eléctrica está sobrecargado. Veamos los dos frentes de la crisis energética: la más visible -la de YPF- y la más disimulada -las eléctricas-.
El subsuelo del conflicto con Repsol
Hoy la atención pública se concentra en el proceso reestatizador de YPF. La semana pasó con el Gobierno afiebrado pero sin decir el diagnóstico. La versión tan repetida de la empresa mixta y el anuncio fallido de la Presidenta sobre la decisión de ir por ese camino dejó un espacio de incertidumbre luego de la inusitada reacción de España que, en la apariencia, paró el avance kirchnerista. Testigos privilegiados vinculados al Gobierno sacaron las siguientes conclusiones:
1- Que los gobernadores de las provincias petroleras están molestos porque necesitan liquidez para sostener sus gestiones y esta indefinición sobre el futuro de la empresa los perjudica porque necesitan recaudar rápidamente. El más inquieto y reclamante es Jorge Sapag de Neuquén que tiene el yacimiento de Vaca Muerta, el más importante del país pero necesita que produzca, de otro modo es sólo un recurso sin la posibilidad de extraerlo.
2- No hay ningún tipo de negociación entre el Gobierno nacional y la principal accionista Repsol. La reunión entre De Vido y Antonio Brufau fue en malos términos. El funcionario argentino le exigió al ejecutivo español que la compañía devuelva los 15 mil millones de dólares que se llevó del país para reinvertirlos. Reclamo imposible de concretar por lo que la reunión fue un fiasco. Y entonces todo quedó supeditado a lo que pudiera hacer el Gobierno argentino y la judicialización inmediata del conflicto por parte de la multinacional española.
3- Que la presidenta Cristina Fernández no iba hacer ningún anuncio antes de presentarse en la Cumbre de las Américas en Colombia por la tensión que produciría en ese evento internacional.
4- Que España reaccionó y convirtió un proceso complejo argentino de transformación de una empresa en un conflicto internacional donde la Unión Europea salió a respaldar la postura española. Y el lobby español llegó hasta el mismo presidente de Estados Unidos, ya que Repsol contiene capitales de ese país.
5- Que luego del contraataque español, la Presidenta continuó en silencio y los informantes de la Casa Rosada advirtieron que se barajaba otras alternativas de intervención estatal -compra de acciones mediante- pero sin afectar a Repsol pero sí sacando al grupo Petersen (Eskenazi) de la petrolera. De este modo el Estado se convertiría en primer socio minoritario con un representante en el directorio.
El apagón de las cuentas eléctricas
El miércoles 4 se produjo un gran corte de energía cuando comenzaba la noche de ese día. La tormenta en Buenos Aires dejó sin techo a muchas familias y a buena parte del país a oscuras. Un desastre natural que puso en relieve todas las deficiencias estructurales de un país en emergencia. Sin saberlo los argentinos y los mendocinos presentimos una urgencia que está latente que es la falta de energía.
Aunque el problema mayor no está supeditado a un fenómeno natural sino a una historia del sector eléctrico sostenida desde hace tiempo de manera artificial con una demanda cada vez mayor y con una precariedad cada vez más evidente. Tanto es así que una semana antes del apagón El Cronista advertía con un informe sobre esta situación.
Efectivamente el 28 de marzo el diario porteño tituló Se disparó 40% la deuda de las compañías eléctricas con el Estado. Allí el periodista Pablo Fernández Blanco consignó que las distribuidoras estaban demorando sus pagos por la energía que ellas le venden a los usuarios.
El asunto no es nuevo y el Gobierno mantiene un silencio preocupante al suspender la aplicación de la quita de subsidios y a la par que también sostiene la decisión de no aumentar las tarifas.
Esto tampoco es novedad, ya que se sabe que las empresas acusan subas en los costos y en las demandas salariales de sus trabajadores -en Mendoza están en conciliación obligatoria-. Pero el dato prende una luz de alerta naranja.
"Los números oficiales, que el Gobierno intenta por todos los medios no mostrar, ponen en blanco sobre negro esa situación. De acuerdo con información de Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima) al 16 de marzo, los saldos con dificultad de cobro de las distribuidoras que 'prestan el servicio final al cliente, como Edenor y Edesur' con ese organismo era de casi $134 millones. Esa cifra es 42% mayor a los $94,25 millones que sus planillas registraban el pasado miércoles 7; es decir, nueve días antes. Si se toma en cuenta toda la deuda de las empresas (no sólo la parte considerada más sensible) el número es mucho mayor: araña los $ 250 millones", reseñó el periodista de El Cronista.
Ese informe pegó fuerte en las reuniones nacionales de las cooperativas y de las empresas distribuidoras porque ponía al descubierto el borde de la cornisa. La regulación del servicio a la par pareció estar en la mira del mismo Gobierno nacional. Es un proceso de análisis que se está dando mientras que, ahora se sabe que hay empresas que han discontinuado sus pagos a la mayorista Cammesa que en otro momento hubiera significado el corte del suministro.
"Más de una decena de empresas decidió discontinuar sus obligaciones. Entre los nombres que más llaman la atención figuran Epec, la distribuidora de Córdoba; EPE, de Santa Fe; Emsa (Misiones); Edelar (La Rioja) y Edelap, la empresa encargada de prestar el servicio en La Plata, que solicitó un plan de pagos", puntualiza el informe que le quemó la cabeza a los dirigentes eléctricos la primera semana de abril en Buenos Aires donde había más de un mendocino.
"Frente a la escasez de caja, las empresas tenemos tres patas sobre las cuales ajustar: las inversiones, los salarios y los pagos de la energía a Cammesa", explicó un ejecutivo del sector al diario financiero; un argumento corroborado por los referentes mendocinos que afirman que la mancha se extiende a medida que se prolonga la situación.
Un dato particular que ya toca a Mendoza y el mantenimiento del servicio. Se sabe desde septiembre del año pasado que el tándem Vila-Manzano compró la distribuidora riojana. Eso trajo aparejado un malestar creciente en el personal de la mendocina Edemsa. Ni bien se produjo la operación de compra de acciones el grupo económico aplicó un plan de ajuste interno en la empresa que provee de electricidad a gran parte de los mendocinos. Ahora se sabe que Edelar está entre este lote morosos.
Mendoza desenchufada
Hasta el momento el agua no nos ha llegado al cuello y quizá algo tenga que ver con la administración de las distribuidoras y de algún modo del sistema integrado de financiamiento que tiene el sector eléctrico local.
No obstante, persiste el reclamo de las eléctricas por un ajuste de tarifas que quedó congelado por el gobierno de Paco Pérez por orden nacional. El cuadro de ajuste hacia el usuario se ciñó primero con la quita de los subsidios nacionales. Una idea llevada a cabo parcialmente porque Cristina a través de De Vido suspendió la medida.
La política del parche con el entramado de subsidios se han convertido en un falso colchón con el que se pretende amortiguar la protesta social y empresarial que está latente. El déficit constante y creciente acucia al Estado pero la desarticulación de esta trama parece haberse convertido en su propia trampa porque ese modelo no resiste mucho más. La disyuntiva es el ajuste salvaje con una caída libre o un aterrizaje forzoso en medio de la turbulencia.
Esto llevó al Gobierno nacional a centralizar todo un andamiaje de estudios que obliga a los funcionarios y a los empresarios provinciales a viajar todas las semanas a Buenos Aires para conocer cómo será el nuevo régimen tarifario.
En esto está ocupado el presidente del Epre, Elián Japaz, que participa de las reuniones convocadas por el Ministerio de Planificación de la Nación. Mientras Cammesa, ha contratado a la Universidad de Buenos Aires para que realice una evaluación que permita llegar a un modelo de índice común que rija para todo el país.
En el centro del estudio esta el precio del VAD (Valor Agregado de Distribución) con el cual se financian la mayoría de las distribuidoras, en especial las cooperativas. En estas reuniones que se suceden bajo la presión del presunto colapso del sistema por el mismo desfinanciamiento, se busca un modelo para ser aplicado según 6 categorías de empresas contempladas.
"Los tamaños de los clientes, además de las acciones comerciales (sus costos) están divididos según categorías tarifarias y zonas de acción (urbana, periurbana, zonas rurales y/o difícil acceso) lo que le da al modelo posibilidad de trabajar con suficientes variables como para modelar diferentes realidades", dice un párrafo de un avance del informe oficial que se encuentra en manos de las distribuidoras.
Curiosamente el sistema mendocino diseñado como "integral" luego de la privatización de EMSE ha llamado la atención en estos cónclaves nacionales por el sentido "solidario" del mismo. En especial el Fondo Compensador Eléctrico ha resultado novedoso. El fondo que es sostenido por las mismas distribuidoras cuyo mayor aportante es Edemsa por ser la empresa con más rentabilidad.
Claro que así como el mismo sistema mendocino es lo que concitó la atención a nivel nacional, puertas adentro, continúan las demoras o las maneras desprolijas de conformar este fondo, dicho por los mismos funcionarios. Todos señalan a Edemsa por eso. Más de una vez se ha explicado que el aporte del Fondo sostiene las finanzas de las cooperativas que llevan electricidad a los lugares más alejados y menos rentables por la escasa cantidad de usuarios. Esas demoras ha generado un freno en las inversiones de las distribuidoras y sólo están atendiendo el mantenimiento de las redes.
A favor de las empresas mendocinas corren los primeros cálculos del VAD que se vienen dando en Buenos Aires. Según los informantes de las distribuidoras, esa estimación deja a Mendoza por debajo de la media nacional. Por lo que suponen que el precio del VAD subirá en Mendoza y eso marcará la suba de la tarifa eléctrica.
En estos términos críticos queda en el cedazo un pronóstico reservado. Es como si estuviéramos "colgados" de la línea madre nacional y sólo dependemos de ese cable que está enchufado a la Casa Rosada.
El bonus track: la visión del Payador incorrecto sobre la realidad impositiva en Mendoza
Un nuevo aporte del prolífico periodista y poeta Juan López con su creatura que vive campo adentro de la ciudad. Sirva esta pieza de colección de López un homenaje, de parte de quien firma esta columna, a un maestro del periodismo mendocino, Gabriel Bustos Herrera que anoche, sábado 14, se fue a descansar eternamente.
Los impuestos y los evasores
El payador critica la cultura tributaria mendocina y llama a pedir y dar factura, a cobrarles a los grandes contribuyentes y a pagar, este mes, el impuesto automotor.
A Adrián Cerroni, Víctor Dágfal y Walter Coronel.
Si el Martín Fierro evadió
a la Ley en su momento
no jue porque juera gil,
delincuente o pendenciero…
Sucede que toos los seres
tenemo istinto e fuga
y cuando alguien nos quiere
aplastar como a una hormiga
escapamos sin pensar
lo que se viene detrás,
sea güeno o se malo
lo que te importa es zafar.
Yo creo que un poco desto
sucede con lo evasore
de impuestos, que son sotretas
que no quieren obligarse
a vivir en sociedá.
Ya estoy cansao, la verdá,
de ir a un negocio y a otro
y no me den la fatura
o me estiendan un papel
a modo de recibito
o a veces hasta un “remito”
que ningún valor posee
a la hora e tributar
los bendito ingresos brutos.
Lo más pior es que esos mesmos
comerciantes o empresaurios
que no cumplen con la ley
piden salú, piden cien
polecías por esquina,
lloran por seguridá,
educación y agua limpia
y no son culo de dar
una factura en su vida.
Acá está la hipocresía
o directa falsedá
del mendocino berreta
que le gusta ser careta
pero no quiere pagar
y acecta un precio menor
si la compra sale en negro
es decir sin la boleta.
Ansí que a mí me parece
que los problemas de todos
no se van a revertir
si seguimos evadiendo
como el mesmo Martín Fierro
lo que hemos acordao
con leyes y mandamientos.
Pagá el precio estipulao,
pedí boleta, tarao,
o estendela, delincuente,
y si no tenés verijas
pa pedir una fatura,
dejá de llorar miseria
y de esigirle al Estao
que tenga todos los días
el chocolate caliente
en la escuelita e tu chango.
Y si no andá y escapate
a una isla bien disierta,
donde no llegue la AFIP
ni los sagüesos de Rentas.
Una tarde jui a comprar
un facón pa mi sobrino
el Marito, pa que corte
como se debe el salame,
que pan con pan se comparte.
El tipo de la armería
me quiso dar un papel
pintao en vez de fatura…
Ahijuna, me calenté
refiero con el muñeco
y desenfundé el cuchillo
y largué a los cuatro vientos:
“si usté no me da boleta
y se sigue haciendo el turro
le asiguro que ahora mesmo
de un tajo lo despanzurro”.
El hombre, atemorizao,
blanco papel en su jeta,
jue ahí nomás al aparato
y sacó el tique fiscal
y asunto allí terminao.
Si no nos ponemos firmes
y disculpen la insistencia,
naides nos dará factura
muy de güenas a primeras.
Toda esta larga copleada
no quiere decir ahora
que hay que perseguir a Fierro
juera e la literatura
sino más bien lo contrario:
busquen de verdá -les pido
a los que dirigen Rentas-
a los grandes evasores
si es que tienen aún valor
y dejen tranquilo al pobre
que trata de rebuscarla
con un kioso o parripollo
o empanaditas caseras
pa resistir la inflación
mientras el grande en las sombras
sigue haciendo sus negocios
y evade como culebra.
Estos grandotes yo creo
son la verdadera lacra
de la sociedá menduca:
tienen la vaquita atada
y encima no ponen plata
y se quejan todo el día
de que el Estao es pirata.
Ahura yo ya me despido
porque voy al rapipago
a pagarle la patente
a mi renoleta roja,
que aunque renga y algo vieja
sigue teniendo motor
y me deja siempre en punto
pa pagar el disgraciao
impuesto al automotor.
10 de abril de 2012