La Comisión Europea se ha puesto en contacto con un miembro del gabinete de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández Kirchner, para expresarle su preocupación por los planes del Gobierno de iniciar una posible nacionalización de YPF, filial de la empresa española Repsol. Además de contar con este apoyo, el Gobierno español ha pedido ayuda a sus socios y aliados extranjeros para manejar este conflicto.
Entre otros, el Gobierno ha mantenido contactos con los Ejecutivos de Estados Unidos, México, que actualmente ejerce la presidencia del G-20, y Colombia, según ha declarado el ministro de Asuntos Exteriores y de cooperación, José Manuel García-Margallo, tras recibir en el Palacio de Santa Cruz al embajador de Argentina en España, Carlos Bettini.
García-Margallo ha evitado detallar de qué manera reaccionaría España en caso de que esta crisis no se resuelva, porque esa hora todavía no ha llegado y ahora es tiempo de hacer una "llamada al sentido común y al buen acuerdo", ha dicho. Tampoco lo ha concretado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría, aunque ha subrayado en reiteradas ocasiones que el Gobierno "defenderá" los intereses de España "con todos los instrumentos a su alcance".
Asimismo, Saez de Santamaría ha indicado que existe una "preocupación generalizada" en "otros estados y en instituciones europeas" por la situación de Repsol en Argentina, por lo que pide a el país latinoamericano que sea consciente de que este conflicto "excede los intereses españoles" porque puede afectar a intereses de otros países.
Margallo ha recordado que en el año 2001 el Gobierno de José María Aznar salió al rescate de Argentina concediéndole un crédito de 1.000 millones de dólares, y ha advertido de que una ruptura entre los dos gobiernos por el caso YPF no se quedaría en una ruptura en términos económicos, sino que equivaldría a poner fin a una relación "fraternal de mucho tiempo". "Sería el peor de los escenarios", ha señalado.
Cuenta además con el apoyo del principal partido de la oposición, el PSOE, en sus gestiones, y también la Comisión Europea ha querido tener un gesto.
El apoyo de Bruselas
La CE lo ha hecho mediante una comunicación entre la delegación que el Ejecutivo comunitario tiene en Buenos Aires y un miembro del gobierno, aunque no ha habido un contacto directo entre José Manuel Durao Barroso y Cristina Fernández, según ha asegurado el portavoz comunitario, Olivier Bailly.
Bruselas subraya en esa comunicación la "necesidad de encontrar una solución que no dañe las relaciones entre Argentina y la Unión Europea" y que no ponga en peligro la seguridad de las inversiones extranjeras en el país. Al mismo tiempo, miembros de la Comisión Europea están también en contacto con directo con el Gobierno español para conocer cómo avanza el conflicto diplomático abierto tras la filtración de los planes del Ejecutivo argentino de nacionalizar YPF, que pertenece en un 57,4% a la española Repsol.
La Unión Europea y los países suramericanos, entre ellos Argentina, están actualmente en negociaciones para redactar el nuevo acuerdo Mercosur sobre inversiones y comercio entre ambas regiones. El portavoz comunitario ha dicho que este conflicto en principio no afecta a estas negociaciones ya que se trata de "un problema legal y bilateral entre dos países" aunque sí ha reconocido que el Tratado de Lisboa da a la Unión Europea el poder para discutir todas las inversiones extranjeras y que contempla una serie de instrumentos para actuar en casos como éste, aunque no ha especificado cuáles.
Fuente El Mundo