Rastrean los subsidios otorgados a TBA

El juez que investiga la tragedia de Once, Claudio Bonadío, ordenó pericias contables en el Estado y el grupo Cirigliano.

En el accidente murieron 51 personas. Foto: EFE
En el accidente murieron 51 personas. Foto: EFE

El juez federal Claudio Bonadío ordenó hoy la realización de pericias contables en el marco de la investigación por el accidente ferroviario de Once que costó la vida de 51 personas.

Fuentes judiciales informaron que el magistrado ordenó las pericias para tratar de determinar la relación de los "subsidios y tarifas percibidas" por la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) y lo que se invierte en el mantenimiento y funcionamiento del servicio.

La determinación judicial llega un día después de que Juan Pablo Schiavi se despidió del Gobierno, jaqueado por la tragedia de Once, y de que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, considerara que "no se pueden imputar al funcionario de turno los accidentes que se producen por décadas de abandono" en materia de transporte.

De Vido también cargó contra el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por su decisión de rechazar el traspaso del Subte, y pidió recordar "la cantidad de muertos" registrados en la Ruta Nacional 9 entre Rosario y Córdoba, antes de que el Gobierno kirchnerista la convirtiera en autovía.

Con respecto a Macri y al servicio de subterráneos en la Ciudad de Buenos Aires, el ministro tildó de "irresponsable" la actitud del funcionario comunal. "El mayor argumento que escuchamos del jefe del Gobierno es que viene gente del conurbano y de las provincias", remarcó De Vido, quien agregó: "Son todas excusas que están poniendo para no gobernar".

"Les molesta el pelo negro, ése es el problema", afirmó. El ministro se expresó en estos términos después de que Macri rechazara un principio de acuerdo para asumir la conducción del Subte porteño, alegando motivos económicos. "Cuando le quitaron el subsidio o parte del subsidio al Subte bajó la demanda y esa demanda fue a los colectivos que subsidiamos nosotros", enfatizó, durante el acto de asunción de Alejandro Ramos en lugar de Juan Pablo Schiavi el frente de la Secretaría de Transporte de la Nación.

Por otra parte, con respecto a la ampliación de la Ruta 9, dijo que la conexión Rosario-Córdoba "era una utopía" para el país cuando asumió el kirchnerismo, en 2003. "Hoy podemos unir Buenos Aires con Córdoba en poco más de cinco horas y con seguridad absoluta", sostuvo. En ese contexto, subrayó que "esos muertos que no se producen nunca se contabilizan, pero hay que contar la cantidad de muertos que había en la Ruta 9 todos los años ante el desastre que significaba tener una ruta de mano y contramano" en una región con tanto movimiento de vehículos.

De Vido aseguró que el Gobierno sabe que las rutas nacionales 33 y 34 "son factores de altísimo riesgo". "Pero no se pueden imputar al funcionario de turno los accidentes que se producen por décadas de abandono", manifestó, en medio de un cerrado aplauso en el salón Manuel Belgrano del Palacio de Hacienda. "Porque esas rutas hoy tienen el riesgo que tienen por la destrucción del ferrocarril, si el ferrocarril no hubiera sido destruido de la forma que lo fue, hoy esas rutas (...) no tendrían el nivel de muertos que tienen", subrayó.

Y levantando aún más la voz, agregó: "Que se hagan cargo como nos hacemos cargo nosotros de los problemas que ellos mismo produjeron". De Vido no mencionó a los destinatarios de su mensaje, aunque sí arremetió contra la prensa en otro tramo de su encendido discurso.

El ministro dijo que desde la puesta en marcha del Plan Larkin en 1958, en la Argentina se inició una "destrucción, sistemática, organizada y perfeccionada día a día" del sistema ferroviario, incluso con "decretos presidenciales en donde se levantaban ramales de pasajeros con nombre y apellido". "Muchos de los periodistas que hoy critican y cuestionan la coyuntura (ferroviaria nacional) jamás tuvieron una palabra de condena para la demolición que tuvieron nuestros trenes en los últimos 40 años", enfatizó.