El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, está de gira política. Y en ese tren para buscar proyección nacional, estuvo en Mendoza junto con su “compañero Paco”, el gobernador de Mendoza. “Hace poco tuvimos elecciones y la gente no quiere escucharnos hablar de política. Todo es gestión”, dijo Scioli, rápido para las evasivas, a cada pregunta referida a sus ambiciones políticas.
Por eso, el ex vicepresidente y funcionario menemista sólo habló de temas ejecutivos: aseguró que comparte con Mendoza la preocupación por la inseguridad, puso incómodo a Francisco Pérez al asegurar que en su provincia sí reglamentaron el aborto no punible y defendió a rajatabla el “modelo nacional”.
Sobre el problema de la inseguridad, Paco, Ciurca y Sciolli dijeron coincidir. “Coincidimos en la importancia de la lucha contra la droga. Los gobernadores estamos al frente de esa lucha. Y hay que despolitizar este tema. Muchas veces ante un hecho doloroso se intenta sacar algún tipo de rédito. Es un tema que exige el abordaje integral de todos los poderes”, dijo el gobernador bonaerense.
Además de firmar acuerdos para asistencia técnica y cooperación en materia hídrica, Scioli vino también a vender los servicios del banco Provincia y el grupo “BAPRO”, que incluye seguros, créditos y otros servicios financieros que intentan insertar en Mendoza. Ante funcionarios provinciales y empresarios en el Hyatt Hotel, el bonaerense también fue acompañado por Pérez, que estuvo obligado a aclarar -ante la oferta crediticia a la que también pueden acceder empresarios mendocinos- que Mendoza no tiene bancos provinciales -el Mendoza y el de Previsión-, vendidos durante la gestión de Arturo Lafalla, en los años 90. Pero la aclaración que ensayó, no fue de lo mejor.
"Cómo esta visita no fue hace 15 años", se pregunto el mandatario mendocino. Y apuntó a continuación: "podríamos haber salvado los dos bancos provinciales".
No sabe no contesta
Scioli es aún más disciplinado que Paco. Tal como hace desde hace años, evita cualquier palabra que pueda generar algún malestar, roce o duda en Casa Rosada. “Yo vine a hablar de la gestión de la provincia”, respondió ante la pregunta sobre lo que hace falta a nivel nacional. Por eso, también redunda en frases referentes a las bondades de Casa Rosada. “Hay un marco de políticas nacionales que favorecen el encuentro entre provincias”, dijo una vez. “Hay una coordinación con la Nación”, dijo por segunda vez. Y casi hasta el cansancio repitió “Hay un rumbo nacional que favorece el espíritu emprendedor”.
También con la “corrección” que lo caracteriza, le respondió a Hugo Moyano en sus reclamos ante el Gobierno de Cristina. “No quiero responder puntualmente, pero analizando objetivamente, este proyecto político si hay algo de que nos enorgullecemos es el avance que hubo en los derechos de los trabajadores. Cuando uno gobierna muchas veces tiene que elegir entre lo ideal y lo posible. No hay nada más lindo que dar aumento a los trabajadores. Ahora, estas cosas no se logran en palabras, sino con políticas muy activas como las que se están llevando adelante”, aseguró.
Pero también se permitió definir su lectura sobre la tan mentada "sintonía fina", promulgada por Cristina. "Creo que es esto que estamos buscando. Eficiencia, competitividad, mayor productividad, integración, innovar, buscar oportunidades, excelencia. Por eso, Mendoza es una gran protagonista en este momento", resumió el gobernador bonaerense.