En medio de las acusaciones por el llamado affaire Ciccone, Amado Boudou parece haber comenzado este martes 13 con el pie izquierdo, a juzgar por algunas malas señales que le han llegado en las últimas horas.
La primera de ellas tiene que ver con el hackeo de su correo electrónico. Al parecer, el Vice notó la presencia de piratas informáticos cuando comenzó a recibir respuestas de emails que nunca había enviado y que presuntamente salieron de su cuenta personal.
Mientras evaluaba realizar una denuncia judicial, Boudou recibió otra mala noticia: la ex mujer y los hijos uno de sus hombres de confianza, Juanchi Zabaleta, fueron secuestrados este lunes en el partido de Ituzaingó, al oeste del Conurbano.
Al parecer Zabaleta, actual secretario administrativo del Senado de la Nación, tuvo que negociar con los secuestradores y tras cuatro largas horas de tensión extrema, habría pagado unos 50 mil dólares como rescate para liberar a sus familiares.
Lo que se dice, un verdadero Martes 13 para el Vice.