Videoperlitas de la Bendición de los Frutos y el Baile de las Reinas

El acto litúrgico estuvo encabezado por el gobernador Francisco Pérez y por monseñor José María Arancibia. Tras el golpe de reja, se desató el baile. ¿Quién fue el político más patadura y cuál el que pidió hacer un trencito? ¿Y quiénes se comportaron como si estuvieran en un cumple de 15?

El ministro de Turismo, Javier Espina, comodín del intendente de San Rafael. Foto: Alf Ponce/MDZ
El ministro de Turismo, Javier Espina, comodín del intendente de San Rafael. Foto: Alf Ponce/MDZ

- Buen ánimo. El espectro político de Mendoza estuvo presente en el Prado Gaucho para participar del acto litúrgico. Y se notaba que, pese a las diferencias, había buena onda entre los jefes comunales. El gobernador Francisco Pérez se sacó fotos con los intendentes del PJ, pero también posó con los de la oposición, incluidas las autoridades de la UCR, Alfredo Cornejo y Mario Abed.

- Ausentes. Tres jefes comunales no asistieron a la celebración que dio inicio a los actos centrales de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Dos de ellos, de las comunas del sur provincial y uno, mucho más cercano, el anfitrión. Por ende, las candidatas de General Alvear y de San Rafael tuvieron que encontrar suplentes para el baile de las reinas, posterior al acto litúrgico. En efecto, Juan Carlos de Paolo y Emir Félix no llegaron hasta esta Capital, en tanto que Victoria Dion tuvo que bailar, como reina anfitriona, con el director de Cultura Guillermo "Billy" Romero ante la ausencia de Víctor Fayad.

- ¿El fundador del Sector Azul? En la última semana, los mentideros políticos daban cuenta de que el intendente de Luján, Carlos López Puelles -jaquista- era pretendido por los dos sectores en pugna en el Partido Justicialista: azules y "neo-naranjas". Y fue el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, el que nos llamó la atención al invitarnos a la foto del intendente lujanino con algunos referentes del sector liderado por Juan Carlos Mazzón, entre ellos, el senador nacional Adolfo Bermejo y el intendente Jorge Omar Giménez. "El estaba antes que nosotros", dijo Bermejo, irónico, sobre las versiones periodísticas.

- New Orange. No es una marca de desodorante. Ni la última bebida energizante que acaba de salir al mercado. Por el contrario, de esta forma fue como llamó el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, al sector político que encabeza -literal y políticamente- junto a Alejandro Abraham -sucesor de Miranda en la comandancia del PJ mendocino desde el viernes pasado-, el intendente de Guaymallén. Y, por supuesto, por ahí también pasó López Puelles.

- ¿Cómo lo ven en La Cámpora? Al final, el ex Director de Escuelas tuvo fotos con todos. Pero al final, el lugar al que lo relegaron junto a su mujer, Federica Bochia, fue al final, con un parco Ricardo Mansur -intendente de Rivadavia-. Digan que después llegaron Anabel Fernández Sagasti y Lucas Ilardo -los legisladores de la Cámpora- y el intendente pudo charlar con alguien más, digamos, afín. 

- Elegancia. Debe estar cerca de marcar un estilo. Celina Sánchez, la esposa del gobernador, volvió a destacarse en la primera fila entre las primeras damas, con un conjunto claro. En la previa, conversó bastante con monseñor José María Arancibia, mientras su marido recibía al oído algunas consultas antes de sentarse a disfrutar el acto.

- Obligados. Poca onda demostraron los intendentes en el acto. Parecían estar más por obligación que por otra cosa y muy pocos, por lo que pudo verse, iniciaron los aplausos cuando la música invitaba a acompañar con las palmas algún clásico cuyano. Uno de ellos, radical, le dijo rápidamente a su esposa, cuando terminó de bailar con la reina de su departamento y vio que la gente invadía la pista: "Vamos, esto ya se terminó".

- Proselitismo vendimial. Queda una semana, se sabe que hay favoritas y cada intendente busca aprovechar la exposición al máximo. Rubén Miranda y Roberto Righi no desaprovecharon la ocasión y distribuyeron fotos con sus candidatas durante el acto. 

- Proselitimo vendimial II. Algunas candidatas trajeron a sus barras, como la de Tupungato, que fue la primera en hacerse sentirse. Estuvieron durante la mayor parte del tiempo detrás de las vallas del sector VIP para autoridades e invitados. Pero con el baile, la seguridad menguó y pudieron acercarse con sus pancartas hasta el piso donde las reinas bailaban con intendentes y gauchos.

- Una vela. El ingreso de la Virgen de la Carrodilla hizo correr a varios para encender las velas que tenían las autoridades políticas. Pero al parecer, uno se quedó sin su respectiva lumbre. Fue el intendente de Guaymallén, Abraham, que optó por tomar la vela que tenía en su mano su compadra Rubén Miranda, cuando la cámara de MDZ se acercó. Ni bien terminó el acto litúrgico, lo vimos fumando para bajar la ansiedad.

- En pose. Las reinas fueron dispuestas en un escenario lateral al principal, en tres filas de asientos. La mayoría no dejaba de sonreir en todo momento, dado el grado de exposición que tenían en un acto transmitido en directo por la televisión. Eso las exigió a estar rectas en el asiento, salvo Isis, la reina de Tunuyán, que optó por usar el respaldo, sin dejar de sonreir ni aplaudir y en todo momento atenta a lo que ocurría en el escenario principal. Un asiento más arriba se encontraba Wanda, de Las Heras. Cada tanto le decía algo a su compañera, pero sin inclinarse y sin perder la rectitud de la pose. En los momentos de mayor aburrimiento, se alisaban el pelo. 

 

- Pista. Para el baile, Cultura hizo instalar una plataforma, para facilitar los pasos que darían los intendentes y sus candidatas. Pero resulta que la pista quedó chica para las 18 parejas, lo que dificultó el baile de los más avezados danzarines y el trabajo de la prensa.

- Pavotes. Parecían estar en un cumple de 15 o haber retrocedido a la época de los "asaltos" donde tenías que cabecear a la chica de enfrente para sacarla a bailar. Lo cierto es que varios intendentes se mostraron ansiosos y dicharacheros en los instantes previos al baile. El grupo más divertido estuvo conformado por los justicialistas Alejandro Bermejo, Carlos López Puelles, Rubén Miranda y Alejandro Abraham, y por el radical Ricardo Mansur. De hecho, estos últimos tres empujaron al maipucino para que saliera a bailar. Como si el más chico de los Bermejo fuera vergonzoso.

- " ¿Y si hacemos un trencito?". Esto fue lo que pidió López Puelles cuando ya habían dejado a sus candidatas con los gauchos y los tres intendentes miraban desde una esquina la invasión de gente sobre la pista de baile. Al final, Miranda y López Puelles imitaron a Abraham, que volvió a la pista al ser invitado por una señora.

- Proselitismo vendimial III. Los intendentes no dejaron de mostrar a sus candidatas vendimiales. Roberto Righi fue el último jefe comunal que se fue de la pista, ya que la reina de ese departamento tiene chances de sumar varios votos. En concreto, varios se quedaban bailando frente a los flashes de las cámaras un buen rato para posicionar las bellezas locales y no le dejaban espacio a otros.     

- Pataduras. El timming que tienen en la arena política, parecen no tenerlo en una pista de baile. Estos fueron los políticos más pataduras, según una fugaz y acotadísima encuesta:        

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Maxi Quinteros en Twitter: @rayosycenteyas