SUTE: el paro resiente el poder de Maure y la conducción de Guevara

La medida de fuerza tomada por el plenario docente hace foco en el malestar de los maestros por la propuesta salarial, pero también permite vislumbrar el enojo por la cercanía entre la cúpula gremial y el Gobierno provincial. ¿Afecta a la discusión salarial el buen feeling que existe entre el SUTE y el Ejecutivo?

Varios pidieron la "cabeza" de Javier Guevara en el plenario.
Varios pidieron la "cabeza" de Javier Guevara en el plenario.

El plenario del SUTE que decidió el paro y movilización para el próximo martes, arroja un panorama delicado sobre el estado interno de un gremio que, en los últimos años, ha sido cercano al Gobierno justicialista. En principio, el resultado de la asamblea sindical deja en una posición incómoda a Javier Guevara, el secretario general, y muestra resquicios en el poder construido desde hace años por Gustavo Maure.

En los últimos cuatro años, la relación entre el Sute y el Gobierno provincial se cimentó fuertemente, con un punto de unión en particular por el apoyo de la Lista Celeste -que conduce el gremio- a las políticas del Gobierno nacional. El propio Maure, instalado desde hace años en CTERA, sin dejar de digitar las decisione importantes del gremio, se ha visto cercano a figuras del oficialismo en diversos actos de apoyo al kirchnerismo.

Como la relación política se mantiene inalterable, nada hacia prever el resultado en cuestión. De hecho, ya se registraban fuertes señales de acuerdo entre la cúpula del SUTE y el Gobierno: si la paritaria nacional registraba un incremento superior a los 3 mil pesos, había un compromiso por ajustar la cifra convenida al piso nacional.

Pero en la última semana, comenzaron a notarse signos de malestar, no sólo con la oferta oficial, sino también con el feelin entre la conducción del gremio de los maestros y el Gobierno. Desde los plenarios departamentales, comenzaban a llegar delegados con el mandato de rechazar los 2.840 pesos ofrecidos para el docente que recién se inicia, básicamente, porque consideraban que la propuesta había llegado tarde para ser discutida. Además, cuestionaban el escalonamiento de la propuesta, ya que divido en dos partes el aumento se licúa prácticamente con el ritmo inflacionario actual.

En las discusiones que se dieron en las escuelas, no fue menor condimento el incremento al cien por ciento que se aplicaron los legisladores nacionales. Un efecto colateral que ha incidido en el humor de la sociedad en un contexto de discusión salarial en todo el ámbito nacional.

"El resultado del plenario no es sólo por lo salarial, sino también por otras problemáticas educativas", remarca, Mario López, que integra la lista opositora Marrón. Y destaca, en este sentido, las dificultades sociales que encuentran los maestros mendocinos en su labor cotidiana en las aulas, un esfuerzo que no se refleja en el bono docente.     

Distinta es la perspectiva que ofrece Gustavo Correa, uno de los referentes del oficialismo y allegado a Gustavo Maure. Para el dirigente gremial, las medidas de fuerza adoptadas por el plenario no debilitan a Javier Guevara, sino fortalecen los mecanismos democráticos en el interior del sindicato que mayor cantidad de empleados públicos tiene en el Estado.

"En absoluto, porque ayer han discutuido más de 900 compañeros en toda la provincia la propuesta salarial en los plenarios departamentales. O sea, son 900 escuelas representadas, desconozco un sindicato que tenga esa legitmidad", sostuvo Correa, subrayando la democracia que existe en el SUTE.

El malestar, no obstante, se hizo evidente en el plenario del viernes, con un clima sindical que se fue tensionando minuto a minuto, una asamblea que decidió cerrar sus puertas a todo aquel que no fuera delegado, una manifestación en la calle que pugnaba por ingresar al plenario, voces pidiendo la cabeza de Javier Guevara y una mayoría votando a favor de iniciar medidas de fuerza contra el Gobierno en la misma semana de los actos vendimiales.

Y la postal del final: un Javier Guevara saliendo fuertemente custodiado por sus pares, tal como refleja esta nota de Liliana Hidalgo. El propio secretario general del SUTE tuvo que aclarar por micrófono: "Nosotros no estamos acá pintados".  

En síntesis, y mientras la Subsecretaría de Trabajo ya dictó la reconociliación obligatoria para volver a la mesa de negociación, el plenario ha dejado en evidencia cómo se ha resentido el poder construido en todos estos años por Gustavo Maure.

Y muestra cómo se le escapó de las manos a Javier Guevara la resolución de la política interna, cuando años atrás la conducción gremial imponía con facilidad la voluntad política de acordar con el Gobierno provincial los aumentos para los maestros mendocinos.

Maxi Quinteros en Twitter: @rayosycenteyas