Morales Solá y la "desnestorización del poder"

El columnista del diario porteño La Nación que más reproches recibe desde el oficialismo, habla hoy de la ida del entorno de Cristina Fernández de todos los dirigetnes y empresarios cercanos a Néstor Kirchner.

Morales Solá habla de los amigos de NK que se van. Foto: Paper Papers
Morales Solá habla de los amigos de NK que se van. Foto: Paper Papers

Joaquín Morales Solá pone en evidencia una situación que, advierte, es real y un problema para la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: el remplazo de los funcionarios que respondían a Néstor Kirchner por cristinistas puros que, a la hora de gobernar, carecen de la experiencia y las instrucciones que recibían del fallecido presidente.

Así lo hace en su columna de hoy del diario La Nación. Allí, uno de los periodistas tildados como "opositor" por el kirchnerismo, habla, directamente, de la "desnestorización del poder" y no se refiere solo a los funcionarios.

Sostiene que "es la burguesía nacional que imaginó Néstor Kirchner o el sindicalismo amigo. Son, como símbolos, los empresarios Eskenazi y Jorge Brito y el jefe cegetista Hugo Moyano. Se han convertido en enemigos, después de haber sido largamente aliados. La construcción de la corriente de centroizquierda necesita antes de un cristinismo puro".

Los dos problemas de CFK, según Morales Solá:

1-  Uno consiste en la carencia de relevos. El vacío reemplaza a los que se van o pierden poder. En la administración dura del Gobierno sólo están Moreno, Garré y, en forma creciente, el viceministro de Economía, Axel Kicillof. Kicillof, y no Lorenzino, va a Olivos a responder las preguntas económicas de la Presidenta. Nadie reemplaza a la antigua burguesía nacional o al propio Moyano. Ellos podían ser criticados, pero eran también una herramienta de los Kirchner para conocer la realidad. La realidad se reduce ahora a las conspiraciones supuestas, que incluyen más a los viejos amigos que a los enemigos.

2- El otro problema es que ni Moreno ni Kicillof ni Garré le están asegurando un buen gerenciamiento de la administración. Hasta las malas políticas necesitan de la buena praxis. Corresponsales extranjeros se han sorprendido en Buenos Aires por la carestía de la vida. Han volcado esa sorpresa en sus crónicas sobre la Argentina. Vivir en Buenos Aires es, dicen, mucho más caro que en París, Londres o Madrid. Gobiernos extranjeros les han explicado a sus ciudadanos que Buenos Aires es una ciudad insegura y les han contado cómo y dónde abundan el robo y el crimen. Garré no habla de eso; sólo se ocupa de sacarle policías a Mauricio Macri, tal vez previendo que éste será la contraparte de la corriente de centroizquierda. Alguna vez, Cristina Kirchner le deslizó a Macri que el futuro es de ellos dos. Ella en la izquierda; él, en la derecha.

Además, Morales Solá advierte: "La corriente de centroizquierda necesita de su jefatura. La reforma constitucional volverá a aparecer para que el peronismo no empiece a elegir un sucesor. Macri y Daniel Scioli (sometido éste a una operación constante de desgaste) están en el centro de la ofensiva presidencial. Ellos son los únicos no kirchneristas que quedaron con vida. Hay que guillotinarlos antes de que crezcan.Me quieren convertir en otro Scioli , desliza Macri".

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