Cablevisión también va a la Justicia en Uruguay

Según BAE, Mujica frenó al Grupo Clarín.

Cablevisión de Uruguay le pidió al presidente de José “Pepe” Mujica que anule el
decreto 73/12 que dispuso una limitación de la frecuencia y de los canales de la empresa, ya que apunta a regular el sistema de televisión digital que es explotado
sin licitación.

La empresa del Grupo Clarín presentó un pedido de “revocación” que fue desestimado por el presidente uruguayo el 23 de noviembre a través del decreto
746 y ahora queda abierto el camino para que se inicien las acciones judiciales.

La información aparece hoy publicada en el diario BAE que afirma que el Grupo Clarín obtuvo su primera licencia en 1993 por parte de Luis Lacalle y comenzó a expandirse fuerte en Uruguay a mediados de la década pasada, cuando gobernaba Tabaré Vázquez. Por medio de la resolución 325/05 se autorizó a las operadoras Bersabel S.A.y Visión Satelital S.R.L. (que componen Cablevisión) a trasmitir desde una misma planta emisora, incorporar canales y explotar sin licitación el sistema de televisión digital. Esta normativa fue recusada por la competidora TV Cable S.R.L.

En tanto, la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación promulgó la resolución 368 el 15 de diciembre de 2005, autorizando a la empresa Bersabel S.A. a expandir su señal en un radio de 90 kilómetros en torno de Montevideo.

Al igual de lo que sucedió en la Argentina durante los 90, las pequeñas operadoras de TV con abono de Uruguay denunciaron que con esa resolución, se aniquilaba la competencia. La Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados, junto con unas 50 empresas prestadoras de TV de Uruguay, presentaron un amparo y un recurso de revocación ante Unidad Reguladora contra la resolución 368.

“Si se quiere abrir la competencia, háganlo sin favorecer mediante secretismos y resoluciones poco transparentes la posición de una empresa (Cablevisión)”, disparó en esa oportunidad Horacio Rodríguez, presidente de la Cámara.

Ante el escándalo, Tabaré Vázquez revocó la resolución que autorizaba la expansión de su señal, y también le impidió a la empresa de Clarín unificar señales, ampliar sus canales y explotar el sistema de televisación digital.

En tanto, la empresa del Grupo Clarín desoyó los cuestionamientos e inauguró en Montevideo una nueva planta emisora digital por aire de última generación, gracias a la cual se transformó en la principal empresa prestadora privada de Uruguay con más de 110.000 abonados.

De esta manera, el Grupo Clarín siguió su expansión hasta el 14 febrero del 2011,
cuando el presidente Mujica promulgó el decreto 77/11 que seleccionó la norma ISDB-T para la implementación de la televisación digital terrestre en Uruguay y rencomendó al Ministerio de Industria la elaboración de los pliegos y un marco regulatorio para el llamado a licitación de la televisación digital terrestre y la telefonía móvil 4G.

Mujica, además, dictó el decreto 231 por el cual intimó a Cablevisión a que en un
plazo de 18 meses las empresas que la componen Bersabel S.A. y Visión Satelital S.R.L, funcionen de manera separada, reduzcan sus canales radioeléctricos de 27 a 10; muden su señal a una frecuencia menor, y limiten su alcance a las áreas que fueron autorizadas.

La empresa de Clarín amenazó con iniciar “acciones judiciales”. Mujica escuchó algunos reclamos de Clarín y amplió de 10 a 20 los canales. Pero la empresa presentó otro recurso de revocación. “Sentimos que acá hay prácticamente una expropiación de la compañía”, dijo Carlos Moltini, ejecutivo de Cablevisión Uruguay, ante el diario El País.

Las nuevas amenazas del Grupo no inmutaron a Mujica que el 23 de noviembre pasado rechazó el recurso de revocación, con lo cual ahora, como pasó en la Argentina, la batalla se trasladará a los tribunales uruguayos.