Para Sanz, Cobos es el "espantaperonistas"

Así lo sostuvo en una entrevista con MDZ Radio. Además, dijo que el Congreso trata sólo proyectos que bajan del Ejecutivo.

Foto: Alf Ponce/MDZ
Foto: Alf Ponce/MDZ

Cobos le da miedo al peronismo, porque este sabe que con él a la cabeza el radicalismo puede ganar. El concepto es de Ernesto Sanz, quien, en comunicación con Oscar Abraham en el programa Tarde insolente, por MDZ Radio, también aseguró que los problemas del radicalismo no son como los muestran cada vez que Fayad o Iglesias hablan. “Es mucho más el ruido que lo que realmente pasa dentro del radicalismo”, sostuvo Sanz.

El senador nacional por Mendoza reconoció la debilidad actual del radicalismo, aunque estableció una diferencia entre la situación a nivel nacional y la que se vive en la provincia, en donde, aseguró, el radicalismo orgánico, “el que le preocupa al peronismo” se encuentra unido y por eso “es alternativa”.

En vistas a las elecciones legislativas del 2013, Sanz indicó que las internas del 14 de abril dirimirán cualquier diferencia interna y que seguramente de ellas salga Julio Cobos como primer candidato, lo que, a su juicio, es lo mejor que puede suceder, pues el peronismo le tiene miedo a la figura del ex presidente en una boleta del radicalismo.

Algún golcito hemos metido

Ernesto Sanz también fue consultado sobre su punto de vista respecto del fallo que esta mañana condenó a Felisa Miceli, ex ministra de Economía de la Nación, a cuatro años de prisión. Prudente, el legislador por Mendoza dijo que “si los jueces han entendido que había pruebas suficientes, por supuesto, la condena es lo que corresponde”, aunque fue menos cauto al comparar el caso de Miceli con el de María Julia Alzogaray.

Sanz dijo que los dos casos son similares en cuanto a que se trata de personas ajenas al partido en el gobierno a las cuales se les soltó la mano.

“El partido gobernante le suelta la mano a alguien que no proviene de las propias filas del oficialismo como para dejar contenta a la sociedad de que aquí hay castigo”, sostuvo Sanz, y de inmediato agregó que, sin embargo, “hay otros atorrantes que andan en libertad y que han hecho cosas peores que Felisa Miceli”, lo que calificó como una deuda de la democracia.

Pero la comparación con la década menemista no quedó ahí, pues aseguró que la Argentina pasó “del neoliberalismo de los 90 al conservadurismo de esta época”. “Se rasgan las vestiduras” desde el Gobierno diciendo que “estamos viviendo una época progresista, y este es un gobierno profundamente conservador que donde había concentración de la riqueza, lo único que hizo fue cambiar esos nombres y apellidos”, agregó Sanz.

Sin dejar de reconocer que el kirchnerismo generó trabajo y mejor educación en sus primeros años, Sanz sostuvo que ahora eso ha cambiado y que se pasó a un sistema conservador en el que se están perdiendo fuentes de trabajo y la educación ha bajado su calidad.

Tras esto, Sanz hizo una suerte de autocrítica respecto del rol de la oposición, pero dijo que en el Congreso se “trabaja media máquina, y esta media máquina es a impulso de lo que viene del Ejecutivo”, y resaltó esto destacando que ni siquiera se tratan proyectos presentados por los legisladores oficialistas, sino que se le da prioridad a lo que viene desde la Casa Rosada.

A pesar de este cuadro de situación, reconoció: “Algún golcito hemos hecho, como lo de (Daniel) Reposo, que el Gobierno no pudo avanzar por ahí”.

Sanz destacó que en el Congreso se viven las consecuencias de un “presidencialismo fuerte que no ayuda a la división de poderes, y si uno le agrega los ataques que hubo al [Poder] Judicial y las cosas que van a decir mañana por el per saltum, tenemos una democracia de baja calidad”.

Escuchá la entrevista completa a continuación: