Después de la Navidad a oscuras, el Gobierno decidió dar un gesto de reacción y se reunió con todas las prestadoras del servicio eléctrico de Mendoza para prevenir contingencias en Año Nuevo. Y mientras el Zonda sigue siendo el objeto necesario para la expiación oficial y privada, los funcionarios dejaron en claro que las distribuidoras realizan inversiones, pero igual sufren el impacto del incremento en la demanda de energía, que parece haberse triplicado.
Según explicó el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, en la mesa se evaluó cómo sucedió el corte de luz que afectó a 45 mil usuarios y cómo trabajaron las empresas ante los reclamos de los usuarios ante la crisis. El encuentro también sirvió para proyectar las medidas para el próximo fin de semana largo, que incluyen las celebraciones por el año nuevo y donde se espera otro pico de consumo eléctrico.
El ministro Rolando Baldasso y Elián Japaz, del EPRE.
Pero hay un dato más palpable a lo largo del tiempo que un fenómeno climático circunstancial. Y es que la demanda de energía en los usuarios residenciales ha crecido un 40 por ciento desde 2008, según indicaron las fuentes oficiales.
Esto lo graficó el propio Baldasso al señalar que un supermercado de San Martín vendió 50 equipos de aire acondicionado sólo para estas fiestas. Y que el consumo ha aumentado entre un año y otro un de un 25 a un 30 por ciento en algunas zonas del Este provincial. En este marco, y con una temperatura que superó los 42 grados, los transformadores se vieron sobrepasados.
La demanda de energía en los usuarios residenciales ha crecido un 40 por ciento desde 2008.
"Cuando se diseñaron los transformadores, se pensaba en un consumo de determinada cantidad de kilovatios por familia. Cuando uno compra dos o tres aires acondicionados, el consumo por familia se triplica. Muchas veces, no se informa que 200 o 300 vecinos cambiaron sus equipos de aire y que ponen todos en simultáneo. El transformador, que venía funcionando bien, se recalienta y salta", explicó el funcionario.
En el ensayo de esa explicación, donde el ministro se cuidó de culpar al usuario, afirmó que las empresas han procedido a cambiar estos transformadores - Edemsa, por ejemplo, informó que ya cambió 40-. Sin embargo, para enfrentar el incremento en la demanda propia del verano, las distribuidoras recién en febrero recibirán nuevos equipos para cambiar los transformadores.
A largo plazo, el ministro explicó que el consumo de energía de la Provincia "está solucionado" por 20 años gracias a la Línea Comahue-Cuyo.
Con todo, el ministro no pudo garantizar el 100 por ciento del servicio si ocurre nuevamente un fenómeno climático como el experimentado el 24 de diciembre, pero señaló que se está previendo algo que parece haber faltado en la reciente Nochebuena: "Estamos previendo que tengan los elementos suficientes para que rápidamente acudan en respuesta del usuario", explicó. ´
La devolución a los usuarios
La bronca generalizada por la falta de respuestas de las empresas fue uno de los síntomas que se canalizó a través de la reunión entre el Gobierno y las prestadoras, y a la que también asistió el titular del Ente Regulador Eléctrico, Elián Japaz.
El ministro Baldasso lo expresó claramente: si vuelve a suceder algo parecido, lo que se busca es "contener" al usuario. Una de estas medidas es redimensionar los servicios de atención, como los call center. Para tener en cuenta la magnitud del problema: una de las distribuidoras indicó que reciben anualmente un promedio de 130 mil llamados al año y en una sola noche recibieron más de 65 mil.
Una de las distribuidoras indicó que reciben anualmente un promedio de 130 mil llamados al año y en una sola noche recibieron más de 65 mil.
Pero queda un tema por resolver: cómo se resarcirá a los consumidores que, en algunos casos, sufrieron pérdidas costosas por la falta de luz.
Por el momento, los usuarios tienen que recurir a las distribuidoras a ejercer su reclamo. Las empresas tienen un plazo estimativo para resolver -de 10 a 15 días hábiles-, que será controlado por el EPRE.