Para el Gobierno, la Navidad sin luz que pasaron 45 mil mendocinos no fue un apagón, sino cortes sectorizados que no implican de alguna manera un colapso en el sistema. Y mientras el ministro Rolando Baldasso espera los informes sobre la capacidad de respuesta de las distribuidoras, queda un margen para analizar cómo han actuado los organismos de control de las empresas de dos servicios públicos cuya falta complica verdadaderamente la existencia cotidiana: luz y agua.
En la provincia de Mendoza, los organismos de control son el Ente Provincial Regulador Eléctrico -regulado por la ley 6497- y el Ente Provincial del Agua y Saneamiento -cuyo marco lo establece la ley 6044-, que gozan de la autarquía necesaria para cumplir con su labor, aunque en los hechos esta independencia parece complicarse.
Tanto Elián Japaz como Javier Montoro, titulares del EPRE y EPAS, respectivamente, defendieron la gestión y las acciones realizadas por los organismos, en tanto acusaron a factores externos la delicada situación que atraviesan los sectores donde les toca intervenir, como la falta de inversión histórica o los demorados ajustes tarifarios.
Desde los consumidores, el abogado de la ong Protectora, Mario Vadillo, contrapuso la falta de previsibilidad de las empresas y recalcó que los organismos de control, aunque autárquicos, prácticamente están asociados a las firmas que tendrían que controlar.
Agua: la desinversión histórica
La principal distribuidora de agua y saneamiento de Mendoza, Aysam, fue creada en el gobierno de Celso Jaque cuando este decidió intervenir la privatizada Obras Sanitarias, por el déficit en el servicio bajo la concesión de la firma francesa Saur Internacional.
Una de las razones de la intervención estatal daba cuenta de la falta de inversión en obras por parte de la empresa francesa -que luego demandó a la Provincia ante el Ciadi-, lo que desencadenó en un deterioro paulatino del servicio. Este, precisamente, sigue siendo uno de los factores que complica la gestión de la empresa conducida hoy por Luis Böhm -aquel que fuera secretario de Turismo de Jaque.
Javier Montoro, titular del EPAS.
El mismo Montoro, desde el EPAS, sostuvo que la falta de inversión tardará años en superarse, pero enumera en tanto algunas obras que antes no se pensaban, como la ampliación de la Planta Potabilizadora Benegas -que pasará de 400 a 1300 litros/segundo- con fondos nacionales o la planta de líquidos cloacales en Cuadro Nacional, San Rafael.
El mismo Montoro, desde el EPAS, sostuvo que la falta de inversión tardará años en superarse, pero enumera en tanto algunas obras que antes no se pensaban, como la ampliación de la Planta Potabilizadora Benegas -que pasará de 400 a 1300 litros/segundo- con fondos nacionales o la planta de líquidos cloacales en Cuadro Nacional, San Rafael.
No sólo le cabe la misión de controlar a Aysam, sino también a tres municipios y a 145 operadores comunitarios o cooperativas de agua. Según el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, es precisamente en estas cooperativas donde se registran la mayor cantidad de fallas en un sistema que ha mejorado ostensiblemente desde que volvió a manos del Estado, principalmente, en el aspecto de las reservas.
Exceso de consumo. Montoro aseguró que a principios de diciembre se reunió con los prestadores del servicio para considerar las medidas a tomar en medio de la crisis hídrica que padece la provincia y de la ola de calor que se pronosticaba. Ya en ese entonces, mucho antes de las temperaturas elevadas al máximo por el Zonda, los municipios que prestan el servicio de agua potable y saneamiento evidenciaban los problemas por el exceso de consumo en algunas zonas y lo crítico que se planteaba en otras.
En Luján, para dar un ejemplo, el municipio informó que se consume por encima de los 800 litros por día por usuario. En este contexto, se previó -según Montoro-que ante las altas temperaturas se hiciera una campaña de concientización por el uso responsable del agua potable.
Juez y parte. Sin embargo, con la creación de la estatal Aysam, el rol de contralor del EPAS se complica, ya que el Estado tiene como obligación controlar al mismo Estado. En esta paradoja, el ministro Baldasso, aclara que la función actual de la empresa de aguas no es la de lucrar -tal como ocurría con la concesionaria privada- sino la de prestar un servicio de calidad.
Con la creación de la estatal Aysam, el rol de contralor del EPAS se complica, ya que el Estado tiene como obligación controlar al mismo Estado.
Como contrapartida, Montoro aclaró cómo han cambiado las cosas con la gestión estatal de la empresa de aguas mendocina: "No tenemos asimetría de información con Aysam. La información que requerimos, se nos da. Es una obligación de la empresa y no se discute", argumentó como punto a favor de la buena comunicación que existe entre ambos organismos estatales.
El titular del ente regulador aseguró que "estamos a favor del usuario" porque es una de las políticas del organismo de control.
Luz: no hubo colapso ni habrá intervención
Con el prolongado corte de Navidad, Rolando Baldasso aseguró que el sistema no ha colapsado, algo que sí ocurrió en su momento con Obras Sanitarias SA y que los cortes fueron sectorizados. Como contrapartida, Baldasso recordó que cuando se produjo el apagón prolongado que afectó a la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, Mendoza tuvo que enviar personal para colaborar con el reestablecimiento del servicio. "La mayor parte ha sido quema de fusibles que alimentaban un barrio o una manzana", graficó sobre las causas de lo sucedido desde el 24 de diciembre.
Rolando Baldasso, ministro de Infraestructura.
La reacción de las distribuidoras. Mientras aguarda los resultados de la auditoría a las distribuidoras para determinar cómo trabajaron durante los cortes que comenzaron el 24 y siguieron el 25 de diciembre, el ministro de Infraestructura reconoció que las prestadoras "no han estado a la altura de las circunstancias, en algunos casos".
El ministro puso como ejemplo que dos empresas recién dispusieron que su personal comenzara a resolver los problemas recién a partir de las 2 de la mañana, cuando ya hacían varias horas que los cortes de luz habían sido notificados por los usuarios -cabe destacar que en estas situaciones de emergencias, las empresas siguen un protocolo y tienen que cumplir con una prestación de guardias-.
El ministro de Infraestructura reconoció que las prestadoras "no han estado a la altura de las circunstancias, en algunos casos".
Con los datos sobre su escritorio relevados por el organismo que dirige el maipucino Japáz -vinculado al Sector Azul del PJ-, Baldasso podrá determinar si las causas de los cortes se debieron a factores internos -por la falta de respuesta de las distribuidoras- o externos -por lo peligroso que resultó trabajar a cierta altura con el viento Zonda como adversario-.
"Más que crisis, fue una situación excepcional. Han habido eventos que han sobrepasado la capacidad de reacción de las empresas", recalcó el ministro.
Para Japáz, sin embargo, "se cumplieron las guardias" y el dato que lo remarca es que si en un primer momento hubo 45 mil personas sin servicio, a las dos horas se había reducido a la mitad y así paulatinamente.
"Voy a ser duro". A Elián Japaz le tocó un rol para nada cómodo que ha desatado incluso algunas críticas. Ante el silencio de radio de las empresas, el funcionario daba cuenta de las medidas que se estaban tomando. "Desde el EPRE estamos cumpliendo con el rol que nos marca la ley, y hacemos cosas adicionales, como el acercamiento del usuario", explicó mientras visitaba el centro de operaciones de Edemsa, junto al presidente de Andes Energía, Neal Bleasdale.
"No estoy jutificando a las empresas privadas, quiero que tengamos un buen servicio eléctrico", se atajó y añadió a continuación: "Lo nuestro es defensa del usuario, que quede claro. Voy a ser duro, en cuanto esté al mando del EPRE", afirmó.
Elián Japaz, titular del EPRE.
No habrá intervención. En este sentido, hizo foco en una de las principales quejas de los usuarios. La falta de respuesta por parte de las distribuidoras a las consultas telefónicas en medio de una noche alumbrada por velas y sin ventiladores. Por ello, el call center de Edemsa también tendrá su propia auditoría y adelantó que hay tratativas con Telefónica para mejorar el servicio de los 0800.
"No estoy jutificando a las empresas privadas, quiero que tengamos un buen servicio eléctrico", se atajó y añadió a continuación: "Lo nuestro es defensa del usuario, que quede claro. Voy a ser duro, en cuanto esté al mando del EPRE".
Desde el EPRE, en tanto, no niegan los problemas de inversión en el sector. Pero también admiten que el cuadro tarifario no se reajustaba desde hacía siete semestres. El Gobierno, mientras tanto, se prepara la audiencia pública donde propondrá un fondo de inversión para realizar las necesarias obras de infraestructura.
Pero por lo pronto, Baldasso aclaró que no hay señales para que el Estado decida intervenir Edemsa y que, si se comprueba la falta de reacción de las distribuidoras, se reclamará en función del marco contractual vigente, recordando que el EPRE históricamente ha sancionado a las empresas.
"Estamos satisfechos en líneas generales como trabajan", concluyó el ministro, acerca de los organismos de control de las empresas de luz y agua.
Baldasso aclaró que no hay señales para que el Estado decida intervenir Edemsa y que, si se comprueba la falta de reacción de las distribuidoras, se reclamará en función del marco contractual vigente.
"En vez de controlar, están asociados"
Distinta es la mirada de Mario Vadillo, abogado de Protectora, la ong que ha llamado a los usuarios a enviar sus reclamos a las distribuidoras para solicitar la indemnización correspondiente tras una Nochebuena a la luz de las velas.
Para el abogado, la función de los entes reguladores se ha desdibujado. En lugar de controlar, "están asociados, por las declaraciones que vemos, defienden o justifican las fallas en los servicios, que son graves", explicó.
Mario Vadillo, titular de Protectora
Bajo este análisis, la falta de información es uno de los principales incumplimientos del sector privado. "Lo primero que tienen que hacer las empresas es informar a los usuarios para que tomen una medida de prevención para mitigar los daños. Y decir verdaderamente cuál es el problema que existió. No hace falta técnico experto para saber que no se está invirtiendo", aseguró Vadillo.
"Están asociados, por las declaraciones que vemos, defienden o justifican las fallas en los servicios, que son graves"
En tanto desde las comisiones de obras de las Cámaras de Diputados y Senadores evaluaban la citación a algún funcionario, desde Protectora se movilizaron más rápido y le pidieron directamente a Elián Japáz más celeridad para proteger al usuario.
"No se puede decir que esto es un problema metereológico. Es totalmente previsible, se podían tomar todas las medidas necesarias", remató.
Las multas a las empresas
Desde el Ministerio de Infraestructura cerraron filas con la labor realizada por los entes autárquicos.
Según el ministerio conducido por Rolando Baldasso, el Epre multó en 2011 a las distribuidoras eléctricas en una suma total de 12 millones de pesos, en tanto que para 2012 esa suma se incrementó en seis millones más -18 millones, aproximadamente-.
La empresa más multada fue Edemsa, propiedad del Grupo Vila-Manzano -y que tiene otros puntos de contacto con el Estado provincial, por caso, el sistema de video-vigilancia urbana adquirido por el Ministerio de Seguridad-.
El Ente Regulador Eléctrico le aplicó a Edemsa en 2011 unas 10 multas por más de 10 millones de pesos, en tanto que este año hubo menos cantidad de sanciones, pero por más plata, con un total de 16 millones de pesos.
Las sanciones a las distribuidoras eléctricas se agrupan bajo tres razones, según las fuentes oficiales: por la calidad del servicio técnico; calidad del producto técnico y por calidad del servicio comercial.