"Lo más fácil era condenar"

Alberto Piedrabuena y Emilio Herrera Molina, miembros de la sala que dejó libres a los imputados en el caso de Marita Verón, calificaron el juicio como un infierno. Susana Trimarco pide que sean enjuiciados.

“Lo más fácil era condenar, pero esto iba en contra de nuestras convicciones. Aquí nos tomamos en serio el Estado de derecho”, dijo Emilio Herrera Molina, miembro del tribunal que absolvió a los 13 imputados en el caso de Marita Verón y que enfrentaban cargos por secuestro y promoción de la prostitución.

Acompañado de Alberto Piedrabuena, quien también forma parte del staff de la Sala II de la Cámara Penal de Tucumán, concedió una una entrevista a diario Perfil y no dudo en calificar el proceso vivido durante el juicio oral como "un infierno".

Piedrabuena por su parte manifestó en defensa de los magistrados que "nuestra función consiste en decidir: no estamos facultados para investigar ni para remendar una instrucción deficitaria".

Los jueces fueron, y siguen siendo, duramente criticados por el fallo que absolvió a todos los acusados, pero no se hacen cargo de los errores que, según dicen, hubo en el proceso investigativo. Los magistrados identificaron errores que "incluyen desde una escasa exploración del entorno familiar de la joven hasta decisiones que consideran inexplicables".

Tanto Herrera Molina como Piedrabuena no dudan en calificar el caso como el más difícil de sus carreras, tanto así que ningún tribunal lo quería por todo lo que representaba.

De acuerdo a lo que publica Perfil y ante la pregunta de un supuesto pago por parte de Ale, Herrera Molina dijo: “No somos Oyarbide, sino ciudadanos sencillos. Vivimos y trabajamos en lugares austeros”.