Con el objetivo de extraer petróleo no convencional de la gigantesca reserva de Vaca Muerta, YPF celebró un acuerdo con Chevrón que podría traducirse en una inversión de US$15 mil millones. A partir de ahora, la petrolera estadounidense tendrá cuatro meses para negociar los términos y condiciones finales del acuerdo, previo a la instalación de los primeros pozos.
El acuerdo que envió YPF a la Comisión Nacional de Valores establece que la petrolera nacional cederá el 50% de participación en las áreas Loma de la Lata Norte y Loma Campana. Ambas comprenden una extensión de 290 kilómetros cuadrados en la provincia de Neuquén (el acuerdo no prevé la explotación de las áreas mendocinas ubicadas sobre Vaca Muerta).
Por su parte, Chevrón se compromete a realizar las inversiones necesarias para un plan de desarrollo que contempla la instalación de 100 pozos durante el primer año. Además, la firma norteamericana realizará todas las inversiones para trabajos de exploración en una extensión de alrededor de 600 kilómetros cuadrados. Este plan, en cambio, se definirá por ambas compañías.
En verde, las dos áreas mencionadas (anexo del informe que envió YPF a la Comisión Nacional de Valores).
A diferencia del petróleo convencional, el shale oil (o petróleo no convencional) se encuentra en la formación rocosa ubicada por debajo de las reservas tradicionales. A raíz de la profundidad y de la fuente, la inversión para explotar Vaca Muerta debe ser siete veces superior. Por ello, es importante la alianza con un socio que aporte los recursos necesarios.
Mientras tanto, en Mendoza una empresa alemana (Wintershall Energy) realiza trabajos de exploración en Ranquil Norte (Malargüe) para eventualmente explotar parte de Vaca Muerta. Además, semanas atrás, Francisco Pérez se reunió con representantes de la firma china Petro AP, también interesada en explotar Vaca Muerta.