Los peronistas disidentes tuvieron su reunión con el ex vicepresidente y actual gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. En realidad nadie debía enterarse de estar reunión, pero trascendió.
Estuvieron con él Francisco De Narváez y sus socios del Frente Peronista Gustavo Ferrari, Natalia Gambaro y el mendocino Enrique Thomas, jefe de ese bloque opositor, en Diputados y el riojano Jorge Yoma, integrante aún de la bancada del Frente para la Victoria, pero cada día más crítico de los Kirchner. No era el único legislador oficialista presente ni el único que, día a día, se diferencia cada vez más del Gobierno: el último de los comensales fue el hijo de Hugo Moyano, y líder del gremio de peajes, Facundo Moyano, según publicó La Nación.
Casi todos los que fueron a hablar con Scioli están enfrentados con Cristina y sus funcionarios. El desafío de la reunión fue hablar de política de cara a las elecciones de 2013.
El primer trascendido de la reunión era explosivo: la supuesta intención de los presentes de empezar a perfilar la constitución de un bloque sciolista en la Cámara de Diputados. El segundo rumor no le iba a la zaga: el supuesto pedido de los opositores a Scioli para que compita en las elecciones del año próximo con una lista propia, por fuera del kirchnerismo y con el apoyo del peronismo opositor.
Anoche, el diputado Ferrari intentó minimizar el contenido de la charla. Explicó que "le llevamos a Scioli una propuesta para instaurar en universidades de todo el país la cátedra Pensamiento Federal".
La reunión se produjo apenas dos días después de que Scioli cerrara un acto en La Platareafirmando su lealtad hacia la Presidenta. Había hecho lo mismo un día antes, en el Congreso del PJ bonaerense, que se reunió el viernes en Tres de Febrero. "Es lo que aprendí como un buen peronista: ser leal", había dicho Scioli, ante intendentes y diputados.
Lo que trascendió de la reunión ayer y fue corroborado por distintas fuentes, es que uno de los temas centrales de la charla fueron las "cuestiones federales" que, para la oposición en general y el peronismo disidente en particular, no son otra cosa que la escasa distribución por parte de la Nación de los fondos coparticipables entre las provincias. Un tema que viene siendo abordado por las dos agrupaciones más activas del sciolismo, La DOS y La Juan Domingo, y que el gobernador deslizó cuando dijo que Buenos Aires era la provincia que más aportaba a la Nación y la que, proporcionalmente, menos recibía a cambio.
Ayer por la tarde los teléfonos del sciolismo se apagaron. Por la noche, en cambio, se empezaron a difundir versiones contradictorias del encuentro, que sumaban entre los comensales al secretario de la Gobernación, Eduardo Camaño, y al senador bonaerense Baldomero "Cacho" Álvarez de Olivera.
"Daniel habla con todos. No debería generar demasiada sorpresa esta reunión", indicó un asesor del gobernador.
Facundo Moyano, por su parte, difundió una foto a solas con el gobernador, fruto de una reunión posterior al almuerzo, en la que el diputado le trasladó sus preocupaciones por los sueldos de los trabajadores de las autopistas. "Tengo libertad de reunirme con Scioli porque forma parte del mismo proyecto", indicó Moyano a LA NACION. Moyano, al igual que Yoma, integra el bloque de diputados del FPV, donde ya percibe críticas por su actitud de parte de sus pares kirchneristas.