El portal inglés The Guardian encendió ayer una alarma que la mayoría de los argentinos pasamos por alto hasta hoy, fecha en la que se venció el plazo que le dio el Fondo Monetario Internacional (FMI) a Argentina para que presente los números corregidos de los índices de inflación.
Ed Butler, periodista de The Guardian, se hace eco de expertos internacionales quienes dicen que Christine Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, ya perdió la paciencia con el comportamiento del gobierno de su tocaya, CFK. Hasta la británica BBC resalta la noticia hoy.
Argentina enfrenta así la posibilidad de ser expulsada de la comunidad económica mundial, luego de que venciera este domingo el plazo que le diera el FMI para presentar nuevas estadísticas oficiales sobre la inflación del país. Vale recordar que según el oficialismo los precios en Argentina habían aumentado hasta un 10 por ciento, mientras que evaluaciones independientes sitúan el porcentaje en 25 y más.
Un pequeño error conceptual que se dio en los artículos que ya repercutieron en el mundo hispanoparlante (e incluso en portugués) sobre el publicado por The Guardian apunta principalmente a que Argentina podría ser expulsada del G-20 a causa de su incumplimiento, mientras que en realidad esta sería una consecuencia grave de una mayor, cual es la expulsión del FMI en primera instancia.
Un portavoz del FMI, siempre al decir de Butler -quien es además columnista de economía en la cadena de noticias BBC- ha presentado hoy un informe al respecto de la situación argentina a una junta dentro del Fondo, que se encarga específicamente del caso.
Esta nueva maniobra, ¿altera la prórroga del FMI por el saneamiento de los índices económicos, según informara el jueves próximo pasado el portavoz del FMI, Gerry Rice?.
Si bien se le ha dado "oficialmente" una nueva chance a Argentina en 2013, en realidad el mensaje es que el FMI esperaba que el país presente un nuevo informe antes que termine el año, y este no ha llegado hasta hoy. De ahí el doble discurso y la repercusión negativa en los portales informativos extranjeros.
Como se mencionó anteriormente, la expulsión del FMI puede ser sólo el comienzo de graves sanciones para el país, quien se basa en la regla de oro de que sus estados miembros "no deben cooperar con un estado no miembro en prácticas que sean contrarias a los fines del Fondo".
En el artículo de Butler, replicado por medios internacionales pero de escasa repercusión en Argentina, es citada la diputada oficialista Gabriela Cerruti, quien minimiza el caso argumentando que "no son las estadísticas lo que le importa la gente, sino estar desempleado, o estar perdiendo su casa".
Cerruti agrega que "la gente siempre discute sobre estadísticas de precios -y reconoce que- pueden haber aumentado hasta un 20% al año, pero el salario de la gente también ha subido un 20% y más".
Por si fuera poco, la diputada se hace eco de los argumentos de CFK de que el país no debe ceder ante lo que se ve como un chantaje internacional por parte del FMI, y le achaca que fue el mismo fondo financiero quien llevó a una gran crisis nacional desde 2001. "Nos están diciendo que no somos transparentes porque no seguimos sus indicaciones -las del FMI dice Cerruti-, pero creo que estamos haciendo las cosas bien aquí. A lo mejor es tiempo que otros países vean que está pasando aquí (en Argentina)".