En 2012 la economía creció poco en relación con el año pasado: en palabras del economista Miguel Bein hubo "sensación de recesión", pero el gobierno amortiguó el impacto en las capas más bajas de la pirámide social con más herramientas, a diferencia de lo que ocurrió con la caída del producto registrada en 2009, que lo encontró sin políticas como la Asignación Universal por Hijo (AUH).
Distintos analistas han venido destacando el impacto de acciones específicas para sostener niveles de consumo, que incluyen las políticas sociales.
"El consumo privado aportará este año algo más de 2 puntos al crecimiento proyectado del PIB, del orden de 2.5%", destacó el mes pasado la consultora Analytica. Estas conclusiones están contenidas en un informe del periodista
Nicolás Tereschuk para Noticias Argentinas.
Los estudios difundidos por Ricardo Delgado y Rodrigo Alvarez, señalaron que no hubo "una retracción significativa por el lado de la demanda (excepto en la inversión), al mantenerse los estímulos al consumo vía salarios (más moderados), jubilaciones y la Asignación Universal por Hijo (AUH)".
En una reciente nota publicada en el diario Perfil, Alvarez destacó que "el Gobierno seguirá reforzando con políticas públicas (subsidios, jubilaciones y pensiones, aumentos selectivos de tarifas públicas) las mejoras en el poder adquisitivo de las familias de ingresos medio-bajos y bajos".
Por ello, según evaluó, el Gobierno parece haber privilegiado "a los sectores de ingresos bajos y haciendo sentir con más fuerza el peso de las correcciones en los segmentos de ingresos medios y altos".
"El fin paulatino de los subsidios a estos sectores va en esa dirección. También la decisión de que en 2012 no haya subas del mínimo no imponible a las Ganancias de la IV categoría, licuada en una excepción al impuesto para la segunda cuota del aguinaldo de diciembre", precisó.
A su vez, el Departamento de Economía y Administración de la Universidad Nacional de Moreno, coincidió en que en el tercer trimestre del año "el PBI se expande 1.4% interanual, nuevamente impulsado por el consumo".
"El consumo muestra signos mas robustos en el último trimestre: Ventas Alimentos y Bebidas crecieron en el tercer trimestre (2.6%) y las ventas en shopping (15%), servicios públicos se acelera al 7.5% luego de varios meses al 5%", indicó el estudio firmado por Alejandro Robba.
El "colchón" que significó el aliento al consumo y las políticas sociales, en un año en que la economía no se expandió como en 2011, también fue reflejado en los últimos meses por estudios internacionales.
La economista argentina Nora Lustig coordinó un equipo de investigadores de toda América Latina en el marco de un trabajo publicado por la universidad de Tulane.
Para el capítulo argentino, el estudio contó con el aporte de Carola Pessino, ex integrante del equipo económico de Roque Fernández durante la Presidencia de Carlos Menem.
El estudio realizado señala que los impuestos directos y transferencias de ingresos -políticas como la AUH- provocaron la mayor caída de la desigualdad en la región en el caso argentino (casi 4 puntos porcentuales) y en Brasil (algo más de tres puntos porcentuales).
"Argentina es el país que muestra la mayor reducción en pobreza extrema y moderada por ingresos. Perú es el que menos la redujo. Argentina gasta una considerable suma en transferencias directas de renta, alrededor del 90 por ciento de los indigentes y los pobres están cubiertos y sus programas de transferencia de ingresos son bastante progresivos", explica el estudio de Lustig.
La posibilidad de aplicar políticas activas para apuntalar el consumo de determinados sectores tiene como base una mayor capacidad de recaudación.
El reciente informe del Banco Mundial que destaca el crecimiento de la "clase media" en América Latina destacó que "el promedio de los ingresos fiscales totales en 2010 fue de 20,4% del PIB en América Latina, en comparación con 33,7% en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OECD), por ejemplo".
El Banco Mundial destaca los casos de Argentina y Brasil, donde en 2010. Es que el total de los ingresos impositivos fue de 33,3% en el caso argentino y del 33,6 % en el vecino país.
Así, en ese punto -según resalta el Banco Mundial- las recaudaciones de Argentina y Brasil se parecen más al promedio de la OECD, específicamente a Hungría, por ejemplo, que al resto de la región.