Una dura respuesta de Ricardo Lorenzetti se escuchó anoche en la cena de la Asociación de Magistrados. El diario La Nación informa que fue un mensaje directo al gobierno luego del fallo de la Cámara que favoreció al Grupo Clarín que logró alargar los plazos de la cautelar para no aplicar completamente la Ley de Medios.
"No somos una corporación, sino un poder del Estado porque no defendemos intereses personales, sino que defendemos las libertades de los ciudadanos frente a los poderes económicos y los otros poderes del Estado", son los dichos que resalta el informe.
"Las corporaciones defienden intereses propios, pero nosotros defendemos los intereses de los demás. Y eso es importante para los ciudadanos porque así nos manda la Constitución y eso no cambiará", dijo el presidente del máximo tribunal en un discurso que dejó grabado en un video, ya que se encontraba en Brasil.
Las declaraciones de Lorenzetti son coincidentes con las del otro miembro del Alto Tribunal y más afín al oficialismo Eugenio Zaffaroni quien se expresó críticamente hacia el mensaje presidencial de "democratizar la justicia".
De acuerdo a la descripción de Lorenzetti la labor judicial "requiere esfuerzo y que haya una actividad de funcionarios comprometidos con ser jueces que no estén en otras actividades. Los ciudadanos expresan un clamor para que les solucionemos sus problemas. Debemos estar junto a los ciudadanos". Fue una arenga a los más de 500 magistrados que se reunieron para cerrar el año anoche.
En ese discurso grabado el magistrado señaló que fue un año traumático para el popder que encabeza y que se vivieron situaciones difíciles para los tribunales. Por eso "no hay que perder conciencia del principio de unidad".
Destacó la unidad que observó en la Comisión de Independencia Judicial de la Corte, en la Asociación de Magistrados y en la Federación de la Magistratura.
Sólo dos colegas de lorenzetti estuvieron en la cena: Elena Highton de Nolasco y Carmen Argibay. No esttuvo la procuradora Alejandra Gils Carbó pero envió a su segundo, Eduardo Casal. Pero un detalle mostró la tensión entre los jueces y el poder político: por decisión de la Asociación de Magistrados, no se invitó a funcionarios del Gobierno ni a referentes de la oposición.
La Nación le da un espacio al final de la crónica a Luis María Cabral, el titular de la Asociación de Magistrados. "Existe la obligación para los demás poderes del Estado de respetar lo que el Poder Judicial ha considerado justo. Al alejarse de esta pauta elemental se corre el riesgo de que las sentencias se conviertan en meras recomendaciones, y si ello sucede no faltará mucho para que las leyes se reduzcan a triviales expresiones de deseo", dijo el funcionario judicial.
Cabral insistió que la independencia judicial "debe ser defendida tanto respecto de poderes políticos como económicos, sociales y mediáticos". Luego remarcó: "No pretendemos que se coincida con cada fallo. Es bueno y legítimo que éstos sean criticados, pero es imprescindible que sean respetados y cumplidos".