Los jueces en el caso por la desaparición y el asesinato de Marita Verón decidieron absolver a todos lo imputados en la causa.
Con la sentencia, los jueces dieron por tierra con todas las especulaciones.
De esta manera, la desaparición de Marita Verón sigue impune.
"Es un acto de corrupción", fue la primera frase en reacción al fallo que emitió uno de los abogados de Trimarco.
Luego de la lectura de la sentencia, comenzaron a generarse insidentes en la sala y en las afueras de tribunales.
"El maltrato" a los familiares, la demora en el dictado del fallo y el hecho de no dejar entrar a los familiares de Marita a la sala, fueron para el secretario de Política Criminal de la Nación, Alejandro Slokar, los hechos más destacados de una sentencia que calificó como vergonzoso.
“Este tribunal no responde a las expectativas de la sociedad”, dijo después de la sentencia Miguel Ángel Pierri, abogado penalista. “Evidentemente se investiga mal”, agregó. “Tenemos que terminar con estos armados”, sentenció respecto del tribunal que dejó sin responsables el caso de Marita Verón. "Alguien tiene que responder por esto", concluyó.
El fallo abre nuevamente el debate sobre la Justicia argentina, especialmente la de provincias chicas y con caudillos, en las que el poder político está muy próximo al económico.
¿Por qué fueron absueltos? La explicación del Tribunal
Tras la lectura del fallo, el presidente del Tribunal, Alberto Piedrabuena, explicó por qué los 13 imputados fueron absueltos. "El estado de inocencia de los acusados no ha sido vencido", resumió el juez.
"La acusación no ha probado la existencia del hecho inicial, o sea, el secuestro de María de los Angeles Verón", indicó Piedrabuena, y agregó: "El debate dejó la incógnita de lo que ocurrió el 3 de abril de 2002".
Mirá el documento completo:
La base de este juicio han sido las conductas criminosas denunciadas inicialmente en el debate. Y a sido la privación de la libertad en forma violenta de María de los Ángeles Verón, el 3 de abril de 2002, en horas de la mañana, en la intersección de las calles San Martín y Paso de los Andes, con participación de Víctor Rivero conduciendo un auto Duna, conduciéndola a una casa del barrio Feput, donde Víctor Rivero, María Jesús Rivero, Daniela Milhein y SAmdrés González, mantuvieron la privación de libertad y la enviaron a La Rioja para el ejercicio de la prostitución en locales Candy, Candilejas y El Desafío, donde Irma Medina, José Gómez, Gonzalo Goméz, Carlos Luna, Cinthia Gaitán, María Márquez, Domingo Andrada y Humberto Deroberits siguieron privándola de libertad, obligándola a ejercer la prostitución, no siendo encontrada hasta el momento. La acusación no ha probado la existencia del hecho inicial, o sea, el secuestro de María de los Angeles Verón. El debate dejó la incógnita de lo que ocurrió el 3 de abril de 2002. Las versiones al respecto son sólo tales. Es decir, un llamado anónimo y la declaración de una persona fallecida, imposible de examinar en el juicio. No surgió otro modo de saber cómo María de los Ángeles Verón desapareció y apareció en otros lugares. No hubo prueba alguna en tal aspecto. Sobre María Jesús Rivero y Víctor Rivero, el tribunal consideró de absoluta ineficacia la prueba de testigos producidas. Respecto de Milhein y González, tampoco la prueba de testigo fue suficiente. Respeto de Pascual Andrada, no ha sido producida ninguna prueba que lo vincule directa o indirectamente al caso. Respecto de Irma medina y de José Gómez, Gonzalo Gómez, Bustos, Gaitán, Luna, Derobertis y Márquez, no fue posible arribar a la prueba suficiente de testigos diversos en tiempo, modos lugares y personas, como circunstancias particulares de cada uno de ellos. Todo ello no obstante la libertad probatoria aceptada por el tribunal para el debate. En definitiva, el estado de inocencia de los acusados no ha sido vencido