De a poco va asomando cuál será la estrategia de los defensores de Estefanía Heit y Jesús Olivera, y respecto de la de este último ya hay datos que indican hacia adónde apuntará su abogado, Claudio Lofvall, quien en declaraciones a la radio La Red dejó flotando la idea de que Sonia Molina habría estado atraída por Olivera, que puede tratarse de un caso de triángulo amoroso y que se está hablando “de tres locos”.
Aún no hay ninguna definición sobre el caso, pero los peritos han asegura que lo declarado por Molina es creíble, además de que no dejan de sorprender los relatos que ella hace de los que vivió durante el cautiverio. Sin embargo, la estrategia de la defensa de Olivera ya apunta a convertir a Molina en una partícipe voluntaria de todas las torturas que habría sufrido.
Para Lofvall, que la mujer que vivió 90 días encerrada recuerde con extremo detalle la ropa que vestía Olivera el día que lo conoció es un indicio de que “puede ser inventado” o consecuencia de “un sentimiento”.
“No digo que hayan existido [las torturas], pero hay cosas que pueden ser voluntarias, como el ayuno”, afirmó el abogado, apuntando a sostener que la participación de Molina no fue forzada, y fue más allá al asegurar que a su defendido no lo van a condenar por los delitos que se le imputan, aunque tal vez sí por otros, sin especificar cuáles. Aunque aclaró que ya hay una condena social sobre los detenidos.
Al momento de tener que describir a Olivera, Lofvall aseguró que “es justamente un personaje”, “medio místico”, “siempre hablando de la Biblia, de Dios”, y cuando se lo consultó sobre si se estaba en presencia de dos locos, en relación a Heit y Olivera, el abogado retrucó: “¡Tres! Estamos ante tres locos, los tres deben ser analizados”.
Las pruebas y los relatos que van apareciendo en la causa apuntan a sostener que Molina fue secuestrada y vivió un infierno durante 90 días, pero, como suele suceder, los defensores no van a dejar pasar la oportunidad para convertir a Molina en cómplice de su sufrimiento.