Día de buitres

El juez Griesa convocó para hoy a una audiencia por el caso de los fondos buitre contra la Argentina.

Foto: AP
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El juez Griesa.

El juez del segundo distrito de Manhattan, Thomas Griesa, acordó con las partes una audiencia para hoy a las 11.15 (hora de Nueva York, las 9.15 de Argentina), en el juzgado ubicado en la calle Pearl al 500, justo frente al puente de Brooklyn, para definir los pasos a seguir luego del fallo tomado por una Corte de Apelaciones del segundo circuito, emitido el pasado 26 de octubre. 

El fallo reconoció por un lado una falta de la Argentina en “el tratamiento igualitario” a los acreedores que litigan respecto a los que ingresaron al canje de la deuda en el 2005 y 2010, y por otro, y cuestionó parte del veredicto de primera instancia de Griesa sobre la forma de pago a los fondos buitre.

Según dice hoy Ambito Financiero, para la Argentina, tal como está el fallo de Griesa, tiene imposibilidad práctica, debido a que afecta al 93% de los inversores que sí ingresaron al canje del 2005 y 2010, que la Corte de Estados Unidos alentó, como una solución entre el deudor y acreedor, durante estos años. 

Actualmente subsisten alrededor de u$s 6.000 millones en bonos en manos de acreedores que no aceptaron las ofertas de la Argentina. De este monto en torno a u$s 3.000 millones están en manos de los fondos buitres, quienes reclaman en esta demanda u$s 1.333 millones.

Por su parte, el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Arguello, le responde hoy en El Cronista al titular del Fondo Elliot, que ayer había publicado en el mismo diario una carta

Fragata Libertad, embargada en Ghana por fondos buitre.

“La máscara de bienintencionado y desilusionado "inversor" que intenta calzarse Singer vuelve a resbalarse en instantes. El fondo Elliot compró los bonos, argumenta, porque "eran baratos en relación con el vasto potencial económico de la Argentina". La realidad, Mr. Singer, es irrefutable: Argentina ha solucionado el 93% de la deuda defaulteada en 2001. Y los bonos atados al aumento del PBI han compensado a esa grandísima mayoría de los acreedores que confiaron que ese potencial, como efectivamente ocurrió, se transformaría en crecimiento económico”.

“¿Puede un inversor serio concluir que un proceso que incluyó a más de 9 de cada 10 acreedores supuso una de las peores ofertas de restructuración de deuda soberana en la historia? Más bien, Mr Singer, usted y sus amigos ya no saben cómo explicar el fracaso de su apuesta a la usura y su ensañamiento legal para satisfacer sus intereses espúreos”.

“Hoy, en el mundo entero está claro quiénes son, cómo operan y cuál es la esencia de los fondos buitre: la especulación”.