Bien calientes están los senadores radicales

Armando Camerucci, jefe de bloque de la UCR, avisó que no van más a Labor Parlamentaria. Dardos a Carlos Ciurca.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Calientes, bien calientes. Así están los senadores radicales que, con un rosario de quejas contra el vicegobernador Carlos Ciurca, decidieron dar un portazo y avisaron que no van más a las reuniones de Labor Parlamentaria de la Cámara Alta.

El que encabeza la movida es el presidente de bloque. Armando Camerucci  que señaló que Ciurca “tiene una actitud beligerante” y “rompió el diálogo” con la UCR.

Los temas que hicieron estallar a los radicales, fue lo que sucedió en la sesión de este martes, con  la designación del senador díscolo Guillermo Simón,del bloque Arturo Illia, a la cabeza. Simón, es el legislador que primero firmó un acuerdo parlamentario para bloquear la reforma constitucioanl y después dijo que estaba dispuesto a discutirla. Se fue a otro bloque y tuvo su premio al ser designado como vicepresidente primero del Senado.

Según Camerucci, en el bloque de la UCR se vieron sorprendidos con la renuncia de Ricardo Pettignano (Eje Peronista) a la vicepresidencia primera de la Cámara para cederle su lugar a Guillermo Simón.

Los radicales se quejaron de que no les habían avisado de la decisión e indicaron que el vicegobernador sabía del tema y miró para otro lado. “Ciurca no sólo no para estas cuestiones sino que sabía y es partícipe. Él es el máximo responsable de sostener el diálogo para que las cosas no se desmadren y hace todo lo contrario”, indicó Camerucci.

Carlos Ciurca, eje de las quejas de la UCR.


El jefe de bloque de la UCR manifestó que los lunes por la tarde, el Senado realiza la reunión de Labor Parlamentaria para ordenar los temas que se tratarán al día siguiente en el recinto, pero nunca se habló del tema de Simón. “Esto es una cuestión institucional, como mínima corrección política nos podrían haber informado sobre la designación de Simón a la vicepresidencia primera”, dijo Camerucci, que contó que en la reunión de Labor Parlamentaria estuvo Milagros Suárez, presidenta del bloque Arturo Illia y también estaba Simón.

Camerucci  contó además que la sanción que pidió Simón a su par radical Walter Saénz, a través de una cuestión de privilegio, fue otro de los motivos que los sorprendió. “Lo sabían todos menos nosotros. Y nosotros dijimos que si se avanzaba en el tema, nos íbamos a sentir incluidos los 9 senadores radicales”, sostuvo el presidente de bloque de la UCR.

Simón pidió una sanción para Sáez porque éste dijo en una entrevista en General Alvear que “todos saben que se compran y venden votos en la Legislatura”. El tema se envió al archivo, pero los radicales se quedaron con la sangre en el ojo.

El otro punto por el que la UCR no quiere ir más a Labor Parlamentaria es por el viraje que hubo en cuanto al tratamiento de la Guía Técnica para la atención integral del aborto no punible.

Es que se había acordado tratarlo el 13 de noviembre con o sin despacho. En eso estuvo de acuerdo el PJ, la UCR y el PD. Pero después, desde el PJ solicitaron que se siguiera tratando en comisiones.

“El oficialismo y todos los otros bloques, excepto (Alejandra) Nanam se pusieron de acuerdo para romper el acuerdo que habíamos hecho la semana pasada”, expresó Camerucci.

Camerucci contó que le comunicaron a Alfredo Cornejo, presidente de la UCR la decisión del bloque y él estuvo de acuerdo.

En otra época, no muy lejana, se hablaba de la buena relación entre Cornejo y Ciurca. Pero, parece que las simpatías son parte del pasado.

De hecho, Cornejo señaló a Ciurca –junto con Paco Pérez– como uno de los responsables de comprar voluntades por la reforma constitucional. En una entrevista con Radio Mitre, Cornejo contó que la última persona con la que habló Simón, antes de cambiar de opinión por la reforma constitucional, fue Ciurca.