No era la foto que esperaba. El director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, pasó un mal momento ayer cuando se las debió ingeniar para esquivar una protesta de jubilados. Acostumbrado a inauguraciones y actos con pasivos que respaldan su gestión, ayer el joven funcionario tuvo que encontrar una puerta de salida alternativa para sortear el cerco que le tendieron casi un centenar de jubilados que lo esperaban desde temprano con carteles que pedían el "82% Móvil", alrededor de una carpa instalada sobre Plaza Lavalle, frente al Palacio de
Tribunales.
Según informa lanacion.com, el funcionario no sólo tuvo inconvenientes en el ingreso a la sede de la Corte Suprema, sino que después de haber estado un par de horas reunido con los jueces para justificar por qué la Anses no atiende la movilidad jubilatoria que fijaron los fallos del Tribunal, trazó una estrategia para evitar un mal momento en su retirada.
Sabiendo que los jubilados estaban aguardándolo bajo el sol del mediodía en todos los accesos, - habian dado una vuelta completa a la manzana del Palacio-, los dos automóviles de custodia que esperaban a Bossio se desplazaron desde la calle Tucumán hacia una salida que está sobre Uruguay.
Detrás de estos vehículos se fueron corriendo con sus pancartas los jubilados y se abalanzaron sobre uno de los autos, en el que se había subido un par de empleados de la Anses.
Pensando que uno de los ocupantes era Diego Bossio, unos 30 manifestantes golpearon el auto, hasta que la Policía y los periodistas les advirtieron que en el vehículo no viajaba el titular de la Anses.
Mientras tanto, Bossio aprovechó el revuelo y salió directamente desde el interior del Palacio en otro automóvil.
En su cuenta de twitter, el titular de la Anses no hizo referencia al episodio ingrato que le tocó vivir ni tampoco a su presentación ante la Corte Suprema de Justicia. Su último mensaje son del 5 de noviembre: “Mis respetos para el gran Leonardo Favio. Los peronistas siempre lo recordaremos por su arte y compromiso político”.