La Iglesia Católica difundirá hoy un documento en el que denunciará presiones contra la libertad de expresión y la independencia del Poder Judicial e incluirá pronunciamientos contra el caudillismo, la agudización de los conflictos como forma de construcción democrática, la inseguridad, las complicidades con el narcotráfico, la situación de los jóvenes que no estudian ni trabajan y su politización y dirá que los derechos humanos comienzan por la prohibición del aborto. También criticará las políticas sociales del kirchnerismo, según publica hoy Página 12.
Según publica hoy Horacio Verbitsky en Página 12, el documento es prematuro y está apurado por la coyuntura de noviembre, saturado de hechos políticos de relevancia, como el 8N y el 20N. De hecho, según el columnista y presidente del CELS, el documento fue redactado el día del cacerolazo nacional y es el más “político y agresivo” de la gestión de José María Arancedo como titular del Episcopado.
“No es habitual que los documentos eclesiásticos navideños se hagan públicos un mes antes de la fecha. Así, estas “Reflexiones de los obispos al acercarnos a la Navidad” parecen menos pensadas para celebrar el nacimiento de Cristo que el vencimiento de la medida cautelar que ha demorado la aplicación plena de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”.
Verbitsky infiere además que, por su tono belicoso, el documento fue redactado por el cardenal Jorge Bergoglio, que ya no preside el Episcopado.
“Otra particularidad es que el documento no fue discutido ni redactado por los ochenta prelados que componen la Asamblea Plenaria. Ese cuerpo sesionó hace tres semanas y su tiempo de discusión se dedicó a elaborar la respuesta al grupo de Cristianos para el Tercer Milenio. Esos laicos, entre quienes están el ex embajador Hernán Patiño Mayer, el diputado Felipe Solá, la defensora del pueblo porteño Alicia Pierini y la socióloga Ana Cafiero, reclamaron por el silencio de la Iglesia ante las provocativas declaraciones del ex dictador Jorge Videla, a quien a pesar de sus crímenes no se le ha vedado el acceso a la Eucaristía”.
“El documento elaborado el 8 de noviembre, el mismo día de la manifestación opositora en el Obelisco, negó una vez más la documentada complicidad del Episcopado con la dictadura militar. La redacción de un documento político de actualidad fue delegada entonces en una comisión especial. Desde que el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, reemplazó en la presidencia del Episcopado al de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, los documentos eclesiásticos habían mermado su hostilidad al gobierno nacional y se concentraban en temas más generales de interés para la Iglesia, que se arroga la tutoría nacional en cuestiones éticas y sexuales. En este caso, en cambio, reaparecerán los temas políticos que caracterizaron la gestión y la pluma de Bergoglio. El documento llevará la firma colectiva de la 104ª Asamblea Plenaria”.
“Todos los habitantes de nuestra patria necesitan sentirse respaldados por una dirigencia que no piense sólo en sus propios intereses, sino que se preocupe prioritariamente por el bien común.”, dirá el documento según Verbitsky.
Según los obispos, el país padece una crisis moral y cultural. Su texto dirá que “la base de todos los derechos humanos” es la dignidad de la vida desde la concepción hasta su término natural y que el matrimonio entre varón y mujer, “anterior al Estado, es la base de toda la sociedad y nada puede reemplazarla”. Como para la doctrina católica los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos, el sistema educativo no debe imponerles “contenidos contrarios a sus convicciones morales y religiosas”.