Héctor Recalde declaró por los sobornos en el Senado

Ayer repitió sus conceptos sobre la aprobación de la ley 25.250 y defendió a Moyano.

En el día en que Moyano y Micheli pararon al país, la actividad judicial continuó, y fue por eso que en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº3 de Capital Federal declaró el diputado kirchnerista Héctor Recalde como testigo en la causa por las coimas en el Senado durante el tratamiento de la ley de reforma laboral.

Esencialmente para ratificar sus declaraciones anteriores, Recalde se presentó ante el tribunal integrado por los jueces Gerardo Felipe Larrambebere, Miguel Guillermo Pons y Guillermo Andrés Gordo, donde dejó nuevamente sentadas sus sospechas de que para la aprobación de la ley 25.250, en abril del 2000, se pagaron sobornos.

En comunicación con MDZ Online, Héctor Recalde reconoció que los sobornos son difíciles de comprobar, “porque no hay recibo”, pero recordó lo que publicó en su libro Crónica de una ley negociada, en el que relataba el proceso del tratamiento de la ley.

“En la contratapa yo hablé de una partida de 160 millones de pesos para planes Trabajar que había en la provincias. En aquel momento, yo pensé que había un canje de cosas, estamos hablando de abril del 2000, que esa plata no tenía nada que ver con los derechos de los trabajadores, y eso lo publiqué en Página/12, creo que el 2 de abril, pero después la ley no operó y nadie reclamó, entonces, si nadie reclamó por ese pago, a mi criterio, existe una presunción grave, precisa y concordante de la existencia de soborno, como digo en mi libro. Más claro, agua”, sostuvo Recalde.

"A mi criterio, existe una presunción grave, precisa y concordante de la existencia de soborno. Más claro, agua”, sostuvo Recalde.

Respecto de sus declaraciones de ayer ante la Justicia, Recalde señaló que lo que hizo fue ratificar las declaraciones anteriores, y ante MDZ Online se quejó por la versión que el diario Ámbito Financiero había dado de sus dichos. “Yo declaré primero con el juez Liporace y después con el doctor Rafecas, y conté cómo era la historia, lo que había pasado. Lamentablemente, Ámbito Financiero distorsionó absolutamente mi declaración. Lo que yo dije fue, fundamentalmente que la CGT encabezada por Moyano, cuando en la cámara de diputados se aprueba la sanción de lo que después fue la ley 25250, no solamente se manifestó en contra, sino que también hizo un acto el 24 de febrero en Plaza de Mayo en contra de esa ley”, sostuvo Recalde.

“Lo que yo dije fue que Moyano, que en ese momento podría haber sido el secretario general de la CGT unificada con sólo hacerse el distraído frente a una ley retrógrada y flexibilizadora como esa, se puso al frente de la oposición a esa ley, en cambio los otros adoptaron otra metodología”, aseguró Recalde, en defensa de quien fue muy próximo durante años.

El diputado kirchnerista también contó ayer su versión de la represión del 19 de abril del 2000 y que los senadores del PJ lo habían convocado para que revisara los  cambios que habían hecho al proyecto. “Me reuní con todo el bloque, donde había muchos senadores, y querían que yo me expidiera rápidamente, pero para analizar los cambios yo dije que me iba a tomar un tiempo prudencial. Ellos se fueron a comer una picada y yo me puse a analizar lo que sería después el dictamen del bloque del PJ”, rememoró Recalde.

Ellos se fueron a comer una picada y yo me puse a analizar lo que sería después el dictamen del bloque del PJ”, rememoró Recalde.

“Pero el bloque del PJ lo que había hecho era ampliar el contenido de la ley, y no solamente disimular la regresividad, sino que el período de pruebas, por ejemplo, ni lo tocó, y con el tema de la ultraactividad tuvo incluso una actitud regresiva, y en relación al conflicto de concurrencia de convenios, en vez de optar por el convenio que tenía la norma más favorable para el trabajador, optaron por el convenio de unidad menor de negociación. O sea, toda una cosa al revés. En conclusión, lo que el senado votó fue una norma flexibilizadota más”, detalló, y luego finalizó sosteniendo que en la declaración también había repetido que en una charla con Cafiero, este le dijo que hubo sobornos. “Pero no me dijo quién fue el sobornado y quién el sobornador”, aseguró.

Para Recalde, la presunción es la de la existencia de soborno es clarísima, a partir de su conocimiento de los hechos, a los que suma las declaraciones de Mario Pontaquarto y otros testimonios que también han sido sumados a la causa.

“Yo no puedo afirmar que hubo sobornos, porque me faltan pruebas, pero espero que si realmente existe la prueba, haya castigo, para terminar con la impunidad”, concluyó Héctor Recalde, activo opositor en el 2000 contra la ley que habría sido aprobada gracias a la famosa Banelco de Flamarique.

Alejandro Frias