El ex jefe de Gabinete y su antiguo amigo Hugo Moyano volvieron a cruzarse hoy fuerte a través de los medios del Grupo Clarín. Por la mañana, Aníbal Fernández, afirmó en Radio Mitre.
“Si los felicita la Sociedad Rural se pasaron de bando. Augusto Timoteo Moyano es un alcahuete de Magnetto . A lo mejor la Presidenta queda sola con sus alcahuetes. No vamos a cambiar porque el traidor de Moyano haga un paro. Yo no soy alcahuete de nadie, pero si usted me va a poner a elegir entre ser alcahuete de Magnetto y de la Presidenta, prefiero ser alcahuete de la Presidenta. Por lo menos tengo la tranquilidad de ser consecuente con la política de la Presidenta y el Movimiento Nacional Peronista.
Consultado por Ricardo Carpena en Clarin.com, Moyano salió rápido a responder.
“Aníbal Fernández se hace el guapo cuando está en el poder, pero nadie le escuchó decir nada cuando estaba la dictadura. Ese personaje ha sido oficialista de Menem, de Duhalde, de Kirchner, de todos”, destacó el líder de la CGT Azopardo, al tiempo que advirtió: “La historia y el peronismo nos va a juzgar y va a determinar quién es quién, si yo soy Vandor o si él es el enemigo público número 1 del peronismo y de los trabajadores”.
En ese sentido, dijo que “el peronismo nunca le va a perdonar que le haya dicho hace algunos años al matrimonio Duhalde que se metiera la marchita en el culo”. Moyano agregó que en las próximas horas analizaría con detenimiento los dichos de Aníbal Fernández antes de decidir una eventual denuncia ante la Justicia por amenazas: al entorno del líder cegetista le resulta sugestivo e inquietante que el legislador ultra K lo haya comparado con un sindicalista que fue asesinado en 1969.
Vandor pasó a la historia por haber osado proclamar la necesidad de un peronismo sin Perón" a fines de los años sesenta y lo pagó con su vida, cuando el 30 de junio de 1969 fue acribillado en su oficina de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por el Ejército Nacional Revolucionario (ENR), un brazo de la agrupación Descamisados.
Apodado "el Lobo", Vandor comenzó a sumar poder en la actividad sindical como delegado de la fábrica Philips en Saavedra, en la década del cincuenta. Hasta 1947 se había desempeñado como suboficial de la Armada. Durante la llamada Revolución Libertadora, que derrocó a Perón en 1955, fue encarcelado y detenido seis meses. Volvió a la actividad sindical luego de la asunción del radical Arturo Frondizi, en 1958.
En los años siguientes, sumó poder dentro de la UOM y se consagró líder de las 62 Organizaciones. Tras su proclama de que podía existir un "peronismo sin Perón", quedó en la mira de las organizaciones que eran leales al General.