"El derecho a huelga es sagrado. También es sagrado el derecho de los trabajadores a decidir qué es lo que quieren hacer".
"Además de ser militante también soy hija de sindicalista. Mi vieja, esa que va a la cancha, fue casi 30 años secretaria gremial. Le tocó llamar a muchas huelgas, pero jamás obligó a los trabajadores a hacer nada"
"Me niego a decir piquete porque me acuerdo de Aníbal Verón, de la Argentina devastada y de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. No me imagino a Kosteki y Santillán viajando a Miami".
"Vi por televisión y vi que el Tortoni, que es un museo, había sido atacado porque estaba abierto. No me extrañó, recordé que los que fueron a atacar al Tortoni fueron a quemar las urnas en Catamarca".
"A mí no me corre nadie, y mucho menos con amenazas y matones. Esos no son los dirigentes que querían Perón y Eva".
Fuente: La Nación