Frente a militantes que lo vivaron habló de ella como su "esposa" y del departamento como su "casa". Pero ante a la Oficina Anticorrupción (OA), donde debió presentar la declaración jurada de sus bienes, el secretario de Comercio Guillermo Moreno negó esa situación.
"Cumplo en informarle que ratifico en todos sus términos la declaración jurada del año 2011 ya que no tengo relación matrimonial ni de convivencia que declarar en la misma", respondió Moreno a la OA.
El organismo, a cargo de recibir y auditar el patrimonio de los funcionarios, le había pedido explicaciones luego de que trascendiera que el funcionario vive con su pareja, la escribana Marta Cascales, en la planta baja de un antiguo edificio de Constitución y que la pareja efectuó una importante remodelación de esa vivienda el año pasado.
"Oportunamente he manifestado que mi estado civil es divorciado", agregó Moreno y argumentó que son "las obligaciones prioritarias que tiene la función pública las que habrían impedido la cohabitación" con Cascales.
Según informa hoy La Nación. Moreno no había informado en su última declaración jurada ningún inmueble a su nombre, pero tampoco había incluido a su pareja en el apartado "conyugue o conviviente", tal como lo solicita el formulario oficial. Aunque no estén casados, la OA les pide a los funcionarios que informen sobre sus "convivientes" dado que puede ser una manera de desviar la posesión de bienes.
La noche del miércoles 26 de septiembre Moreno había sufrido un cacerolazo en la puerta del edificio ubicado en la calle Salta del barrio Constitución, y manifestó durante en un acto público: "No suele acompañarme mi esposa, pero hoy le pedí que me acompañe, ahí está. Se supone que a esta hora deben estar caceroleando en mi casa". Luego el funcionario lanzó fuera de todo protocolo: "Les digo a los que están caceroleando en mi casa que se metan la cacerola en el orto".
Según cuenta la periodista Maia Jastreblansky, conocida esa información, la Oficina Anticorrupción le envió una nota, para que "ratifique o rectifique", la información vinculada a su presunta conviviente y al lugar en el que vive, dos elementos centrales en lo que hace a su situación patrimonial.
Pero el funcionario negó la situación. "Lo expuesto se vincularía con la moderación con que la señora Marta Amelia Cascales y el suscripto habrían abordado su relación, dada las obligaciones prioritarias que en muchas ocasiones tiene la responsabilidad pública, las que habrían impedido la cohabitación", aseguró Moreno a la OA.
La Unidad de Control y Seguimiento de DDJJ de la OA, señaló que "como acción preventiva" ese departamento no puede realizar nuevas acciones frente a la manifestación de Moreno. "Respecto a la conviviencia, no hay posibilidad de confrontar la veracidad de la información, como sí puede ocurrir con las propiedades de los inmuebles y los automóviles, de los que existen registros.
Por lo que es un aspecto librado a la buena fe del funcionario", señalaron a La Nación.
"Entendemos que convivencia es cuando dos personas viven en aparente matrimonio, pero dado que no es algo reglado, es el peso de la palabra lo que podemos tener en cuenta", agregaron.
Y aclararon: "Si luego hay una denuncia que indique que hay presunta malicia y que se trataría de un accionar premeditado para distraer la titularidad de un bien
en un tercero, se puede llegar a una acción de tipo penal, pero ello no está bajo.
nuestra órbita"