Alfonso Severo el testigo del caso de Mariano Ferreyra, que fue secuestrado por 24 horas durante la semana pasada, contó detalles acerca del ataque y de las "bandas" que, según denuncia, existen en la compañía Ferrobaires.
"Soy la crónica de una muerte anunciada", expresó el testigo. Es que en su rol de gerente de la empresa ferroviaria, el testimonio de Severo es clave en la causa para conocer cómo funcionaba la patota que asesinó al militante del Partido Obrero.
Según informó Severo, tras el episodio que casi le cuesta la vida, cuenta con seis custodios. "Si es necesario, doy mi vida para terminar esto", sostuvo, al tiempo que recordó cómo ocurrió el secuestro.
"Creí que querían robarme el auto, cuando me quiero bajar me agarra el tipo, me tira para afuera y veo que venía un vehículo detrás... me pega en el oído y me meten dentro de una camioneta -digo que era una camioneta por como sonaban las puertas- y me tiran al piso y me tapan con una alfombra o algo parecido, me decían que era un buchón, alcahuete”, contó Severo.
Y agregó: “Me decían 'vos sabés lo que estás haciendo, nunca más vas a volver a ferrocarriles'. 'De esto no te va a salvar ni la conchuda hija de puta de Cristina ni la policía ni los derechos humanos, hijo de puta traidor', también me dijeron".
El testigo explicó que si bien se desempeñó varios años como gerente, terminó alejado de la empresa luego de enfrentarse a otros dirigentes.
“El telegrama de despido nuestro fue a los tiros, las mismas bandas que estamos hablando”, concluyó.
Fuente: Diario Popular.
Severo: "Soy la crónica de una muerte anunciada"
Así lo expresó Alfonso Severo el testigo del caso Mariano Ferreyra que fue secuestrado 24 horas la semana pasada. Denunció que aún funcionan los grupos que lo atacaron y sostuvo: “Soy la crónica de una muerte anunciada”.