Las diferencias internas en el Frente que quiere disputarle el poder a Cristina

El desafio mayor de cara a las próximas elecciones lo tiene el Frente Amplio Progresista, encabezado por Hermes Binner. Aspiran ha convertirse en la alternativa “progresista” y la primera prueba son las Legislativas 2013.

El Partido Socialista lo ha intentado una y otra vez: la Alianza, el ARI, la Coalición Cívica, el Acuerdo Cívico y Social, siempre en compañía del radicalismo o con desprendimientos de él. Todos estos sectores de centroizquierda buscaron consolidarse como una fuerza representativa por fuera de las filas peronistas, pero los esfuerzos no tuvieron efecto y todos fracasaron.

De acuerdo a un informa de Parlamentario.com, el FAP comienza a recorrer el mismo camino para convertirse en una alternativa real. El portal informativo dice que "el Frente Amplio Progresista es desde el año pasado la apuesta más grande de cinco partidos políticos que aspiran a arraigarse en la sociedad como una alternativa centroizquierdista del kirchnerismo y de las fuerzas que ubican a su derecha. Pero el proyecto todavía está verde. Por momentos parece 'un conjunto de librepensadores o una confederación de frágiles lazos unitivos', al decir de Mario Wainfeld".

De acuerdo al análisis realizado la "Unidad e institucionalización son los máximos desafíos del FAP: lograr un comportamiento homogéneo en el Congreso, definir una estructura programática, mantener la gestión en Santa Fe, federalizarse, arraigarse en la sociedad y conquistar un piso electoral relativamente estable. Son todas cuestiones fundamentales si quiere ser un competidor viable en la carrera por el Ejecutivo y asegurarse un clima de gobernabilidad".

La fecha clave para que el FAP se convierta en una fuerza real es el 24 de noviembre en el congreso nacional, superando las diferencias internas que tiene el partido para definir un nuevo paso, las alianzas políticas.

Seguí leyendo en El Parlamentario