Alfonso Severo estuvo desaparecido el mismo día en que iba a declarar ante la Justicia sobre las vinculaciones entre Ferrobaires y la patota sindical. Tras su liberación, luego de casi 24 horas y de intensa búsqueda, comenzó otra discusión: las principales dudas sobre su secuestro.
Las amenazas. En una de sus primeras declaraciones, el ex empleado ferroviario aseguró que sus captores le dijeron que "se dejara de joder con el ferrocarril" y que "ni la policía, los derechos humanos ni la Presidente" lo iban a salvar. Además de su secuestro y de los golpes que recibió, en octubre de 2010, el mismo día que mataron a Mariano Ferreyra, desconocidos balearon su casa.
Captores. Así mismo, Severo señaló que podría reconocer a una de las dos personas que lo detuvieron.
Ferrobaires. La empresa de la que Severo fue gerente, anunció este viernes que el comunicado que circuló repudiando las declaraciones de su ex empleado es falso. Voceros de la empresa negaron las acusaciones contra Severo e informaron que la cuenta de correo electrónico había sido hackeada. Severo había ingresado en 1995 a la empresa y en 2011, cuando era gerente de Contingencia, fue despedido sin motivo. En un primer momento, la empresa había señalado que Severo fue despedido por "injurias laborales". Según el comunicado, se trata de siete causas en total.
Su testimonio. No es un testigo directo del homicidio del militante del Partido Obrero, pero su testimonio es importante porque permite revelar cómo funcionaba la patota sindical. Según Perfil, la importancia de su testimonio radicaba en que conocía a la mayoría de los protagonistas que habían sido registrados por las cámaras de televisión y que avanzaron sobre el grupo donde se encontraba Ferreyra. E indicó que, en las dependencias ferroviarias, se solían realizar prácticas de tiro. También explicó dónde se habían escondido las armas. "Hay bandas armadas dentro del ferrocarril y nosotros sabemos quiénes son", aseguró en su momento.
Pedraza. En sus últimas declaraciones a la prensa, Severo desligó a Pedraza de su secuestro. "A José lo conocí en un momento y yo creo que más allá de lo que piense, responsabilidad para ah no hay, hay responsabilidades hacia abajo". José Pedraza, titular del gremio de los trabajadores del ferrocarril, se encuentra en estos momentos en prisión, imputado como autor intelectual del homicidio de Mariano Ferreyra.
El mensaje. Cuando Severo salió del hospital Finochietto, donde había sido llevado luego de que consiguiera liberarse por sus propios medios. Allí, ante los cronistas que lo esperaban, aseguró: "Es un mensaje para la Presidenta, no para mi. Hace tres años que no nos dan bola y las bandas siguen actuando".
El apoyo al Gobierno. Sin embargo, en diálogo con Ernesto Tenembaum por Radio Mitre, el testigo aseguró que "después de la muerte de Kirchner, quisimos hablar con un montón de gente, golpeamos un montón de puertas". Severo dijo que sigue apoyando al kirchnerismo por una "doble locura": Seguir defendiendo un gobierno y golpear una puerta y no se me abra...es como ser hincha de Racing aunque nunca salimos campeones".
Protección. El ministro Julio Alak aseguró durante las horas que Severo estuvo desaparecido, que el ex empleado de Ferrobaires nunca había solicitado formalmente ingresar a la lista de testigos protegidos. Esto, pese a las varias amenazas que había sufrido el hombre de 54 años como testigo en la causa. Ahora, la Gendarmería será la encargada de custodiar a los testigos del caso Ferreyra.
Las dudas del Gobierno. Precisamente, el ministro Alak tradujo las dudas sobre el secuestro al considerar como "llamativas" algunas circunstancias. "Se deben investigar absolutamente todas las características y condiciones donde se ha producido esta ausencia (de Severo). Nos parece muy llamativa esta circunstancia, algo digno de ser investigado en todas las hipótesis", aseguró el ministro de Justicia de la Nación. Y agregó: "No hay que seguir un sólo hilo conductor, hay diversos hilos conductores e hipótesis".
¿Y Ley de Medios? Según TN, el ministro Alak había señalado que el secuestro estaba vinculado con la ley promovida por el Gobierno nacional. "¿Con la ley de medios? No entiendo, no conozco nada de eso, no se qué es", respondió la víctima. Alak había segurado: "La aseveración de que el secuestro es para perjudicar a la Presidenta hay que investigarla, porque está denunciado un hecho gravísimo. Está denunciando que se está creando una suerte de situación institucional delicada para amedrentar a la Presidenta, para que no avance en un acto decisivo como es dar por cumplido el 7 de diciembre el proceso de desinversión del multimedio Clarín". Por supuesto, el título de TN fue: "Severo desmintió a Alak"
Las dudas de @CayetanoAsis. En su perfil de Twitter, el escritor y ex ministro de cultura del menemismo, dejó sentadas sus interrogantes minutos después de la reaparición del testigo. "La aparición de severo es tan extraña como su desaparición" y agregó en un primer twit que "no era ningún testigo clave". Asís sostuvo que el secuestro tiene dos alternativas: o fue realizado por "la gente de Tressa o va a aparecer golpeado". Tressa es Alberto Tressa, hombre vinculado a Eduardo Duhalde y uno de los que manejaría las patotas sindicales. Es decir, un nexo para sospechar también del ex presidente enfrentado al duhaldismo.
Los casos Gerez y Puthod. Luis Gerez fue secuestrado en 2006. Militante del Frente para la Victoria iba a testimoniar contra el ex comisario e intendente de Escobar, Luis Patti. Juan Evaristo Puthod también estuvo 24 horas desaparecido. Era testigo en varias causas por delitos de lesa humanidad. Se temía que ambos casos, como el de Severo, terminaran como Julio López. Desaparecidos por su aporte como testigos. Finalmente no pasó, pero con el secuestro del ex empleado de Ferrobaires hubo versiones que hacían pensar, incluso, en la posibilidad de un autosecuestro. Y que se utilizó el caso de Severo para tapar los bretes en los que está metido el Gobierno nacional por estos días.