La protesta que iniciaron ayer en Buenos Aires los efectivos de Prefectura Nacional en rechazo al decreto presidencial 1307 que redujo sus haberes entre un 40 y un 60 por ciento continúa esta mañana ante la falta de respuestas del gobierno nacional.
La situación se complicó aún más con la adhesión al reclamo por parte de personal de la Gendarmería Nacional, que también se vio afectado por el decreto del gobierno. Desde las cinco de la mañana, los gendarmes ocupan la sede de la fuerza en el Edificio Centinela de Retiro acompañados por sus familiares. En tanto, los miembros de la Prefectura que se plegaron al reclamo están cortando parte de la avenida madero, frente al Edificio Guardacostas y no están
patrullando como lo hacen en forma habitual.
Tras la reunión que mantuvieron ayer con el secretario de Seguridad, Sergio Berni, los efectivos de Prefectura advirtieron que no van a levantar la medida hasta que obtengan garantías de que se les devolverá el dinero que se les recortó y de que no habrá sanciones para nadie.
El conflicto llevó preocupación a la Presidenta, que primero pidió una solución urgente desde Lima, Perú, donde participaba de la Cumbre de América del Sur y Países Árabes, y después adelantó su regreso al país.
Anoche hubo una reunión en la residencia de Olivos que se prolongó hasta la madrugada. Participaron la ministra de Seguridad, Nilda Garré, el secretario Berni, el ministro de economía, Hernán Lorenzino, y el secretario de Hacienda Juan Carlos Pezoa.
Según relataron hoy en declaraciones radiales miembros de la Prefectura, alrededor de la una de la mañana recibieron un llamado de funcionarios del gobierno nacional para que los contadores de la Prefectura acerquen para las precisiones del reclamo.
Ayer las protestas tuvieron su eje en los destacamentos de la Unidad Cinturón en La Boca, en Ensenada, provincia de Buenos Aires, en el Grupo Albatros, en Misiones, y en Formosa. En el petitorio de siete puntos que entregaron ayer a Berni, los uniformados denuncian que hoy cobran el 85 por ciento de su sueldo en negro y reclaman una escala salarial en blanco que arranque en los 7 mil pesos.
El decreto de la discordia, que lleva la firma de la Presidenta, de la ministra Garré y del jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, fija el haber mensual para el personal en actividad de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura, suprimiéndose adicionales y dejando sin efecto compensaciones que obtuvieron los efectivos en fallos judiciales.
Según el gobierno nacional, el decreto pretendía dar cuenta del desorden administrativo que reina entre los efectivos. A causa de de la coexistencia de porcentajes en blanco y adicionales no remunerativos, un sector numeroso de los efectivos de las fuerzas de seguridad y militares –tanto sectores en actividad como jubilados– recurrieron a la justicia a través de presentaciones cautelares y consiguieron fallos favorables que les concedían los conceptos no abonados pero
con coeficientes de actualización que variaban hasta en 20 mil pesos. El tema llegó hasta la Corte Suprema que en una resolución puntual –la causa Zanotti, Oscar c/ Ministerio de Defensa– comunicó que la potestad para determinar los salarios de la administración pública es exclusiva del Ejecutivo.
La resolución del máximo tribunal buscaba ordenar las diferencias que subsisten entre los miembros de las fuerzas, ya que algunos tienen causas judiciales, con cautelares favorables que les incrementaron los haberes, mientras que otros efectivos –que no se presentaron ante los tribunales– sólo cobran el importe que establece el escalafón.
Desde que Nilda Garré arribó al ministerio en diciembre de 2010, la Gendarmería y la Prefectura asumieron funciones que antes estaban reservadas a la Policía Federal, como el patrullaje permanente en las villas de la Capital Federal, y se convirtieron en las fuerzas predilectas del Poder Ejecutivo. El conflicto actual coincide además con un momento en el que el rol de la ministra se ve opacado por la creciente influencia del secretario Berni, un pingüino que trabaja con los Kirchner desde hace veinte años.
Hoy la Prefectura tiene 20 mil efectivos que cobran entre 6 y 7 mil pesos con adicionales mientras que Gendarmería cuenta con 35 mil efectivos que rondan los 6 mil pesos en el caso en que cuenten con un amparo a favor. Por su parte, la Policía Federal está integrada por 38 mil uniformados que perciben un sueldo básico de 4500 pesos.
La Presidenta está preocupada y pidió una solución rápida
La situación sigue tensa, se convocó a una reunión urgente en la residencia de Olivos hasta la madrugada, pero aún no hay respuesta. Cristina ordenó resolver urgentemente esta situación.