El día que dejó de ser el Menéndez bueno

Ayer detuvieron al gobernador de Malvinas durante la guerra, Mario Benjamín Menéndez, por la desaparición de 269 personas previo a la dictadura. Es primo del represor Luciano Benjamín Menéndez.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

"Yo me reuní con el Menéndez bueno". Con esta respuesta, la senadora mendocina Silvia Calvi (FPV) intentó justificar el encuentro que mantuvo en 2009 con Mario Benjamín Menéndez, ex gobernador de facto de Malvinas y encarcelado ayer por la causa en la que se investiga la desaparición de unas 269 personas en Tucumán, previo a la dictadura, cuando estaba a cargo del centro candestino de detención la "Escuelita" de Famaillá.

No obstante, el análisis de Calvi no es exclusivo de la legisladora malargüina. Desde el advenimiento de la democracia, se intentó diferenciar -con resultados positivos- al ex gobernador de facto de Malvinas de su primo, el represor juzgado por crímenes de lesa humanidad Luciano Benjamín Menéndez, y fue vox populi que existía un "Menéndez bueno" y un "Menéndez malo".

Para sus defensores, Mario Benjamín Menéndez salvó la vida de cientos de soldados argentinos al sugerir la rendición de las tropas que llevó al final de la guerra con Gran Bretaña. De hecho, cada 2 de abril, aniversario de la recuperación de Malvinas, el efímero gobernador de las islas es centro de homenajes. Claro que también existen disidencias.

Y entre éstas, las que más molestan a Menéndez surgen de los propios soldados que año tras año realizan escraches en su contra y denuncian las torturas a las que fueron sometidos en los archipiélagos. "No hay ninguna causa en su contra", respondió ante esto la senadora Calvi a comienzos de 2012, año en el que la Justicia finalmente indagará su responsabilidad en el aparato represivo del Estado.