El Gobernador pudo quedar inmortalizado en las portadas de diarios de aquí y de todas partes como un mandatario comprometido con la cultura sísmica, pero no ocurrió.
"Cuestiones más importantes", como la firma de contratos para la construcción de unas 1.000 viviendas lo alejaron del simulacro de sismo que involucra a toda la administración pública de Mendoza.
Si pudiéramos graficarlo, diríamos que es posible que esas 1.000 futuras casas se destruyan por el impacto de un fuerte sismo. Era importante su participación. Una cuestión de prioridades.