Misterio: sin novedad del intendente de Catriel

Johnston fue visto por última vez hace 48 horas y desde su celular llegó un mensaje para su esposa que tan sólo decía "estoy". Ayer, la mujer firmó un comunicado en el que destacaba la preocupación de sus vecinos.

La muerte del gobernador Carlos Soria, con varias incógnitas sin respuesta, no es el único misterio en Río Negro. Desde las primeras horas del año es buscado intensamente por la policía local el intendente de Catriel, Carlos Johnston. A pesar de los rastrillajes, nada se sabe del jefe comunal desde que dejó su casa el lunes a las 7 de la mañana.

En medio de la incertidumbre y al final de un día cargado de angustia, lo único que trascendió fue que su esposa, Noemi Vielma de Germanier, recibió un mensaje de texto a las 2 de la madrugada, procedente de uno de los celulares del intendente, que apenas contenía un enigmático "Estoy". Medios locales agregaron que el SMS se completaba con un No se preocupen. Ayer, la mujer firmó un comunicado en el que destacaba la preocupación de sus vecinos: Quiero expresar mi profundo agradecimiento, de las diferentes muestras de preocupación, apoyo, solidaridad y cariño recibidas en esta difícil circunstancia. Luego, dedicaba los siguientes dos párrafos para aclarar que no se brindaría información del caso para no obstaculizar la investigación.

Ayer por la tarde finalizó un nuevo rastrillaje policial sobre la ruta 151 sin resultados positivos. Unos 25 agentes también estuvieron en la zona semidesértica aledaña a Catriel ,una localidad petrolera ubicada a 120 kilómetros de Cipoletti.

Fuentes locales sostenían dos hipótesis para explicar su abrupta desaparición: un secuestro o un pico de estrés. Ninguna fue avalada por las autoridades locales.

Johnston, veterinario de profesión, asumió al frente del municipio de Catriel el pasado 7 de diciembre, dando fin a una intendencia radical que se extendió durante 20 años. Pertenece al Frente Grande, al igual que el ex vicegobernador y nuevo mandatario provincial, Alberto Weretilneck. Su familia lo vio por última vez el lunes por la mañana, cuando el intendente salió de su domicilio con su auto para realizar una habitual caminata. Al no tener noticias suyas, cerca del mediodía su esposa avisó a la policía. Más allá de que declaró que su marido siempre le avisaba donde pensaba ir si había algún cambio de planes en el itinerario, le resultaba por demás llamativa la ausencia porque era el cumpleaños de uno de sus hijos.

Entre los testimonios recolectados por el fiscal Oscar Cid, uno destacó que lo había reconocido en la zona de La Escondida, circulando desde Neuquén, junto a otras dos personas. Y fuentes policiales citadas por el diario Río Negro apuntaron que fue visto en una estación de servicio de la ciudad, cargando combustible.