Cómo es la operación que se le realizará a Cristina Kirchner

La intervención quirúrgica a la que se someterá la presidenta Cristina Kirchner consiste en extraer toda la glándula tiroides, ubicada en la parte anterior del cuello, o la mayor cantidad de tejido tiroideo que pueda removerse de una manera segura.

Cristina será intervenida este miércoles.
Cristina será intervenida este miércoles.

La operación, pese a ser calificada de "sencilla" por los especialistas, requiere de anestesia total y se extenderá entre dos y tres horas debido a la cercanía de la tiroides con otros órganos.

En el caso de la Presidenta, aún se desconoce si finalmente se le extraerá toda la glándula o se logrará remover solamente el carcinoma que estaría encapsulado y no llegó a ramificarse, según se había informado oficialmente.

La tiroides, que tiene forma de mariposa, está integrada por dos lóbulos unidos por un istmo y el diagnóstico realizado en el Hospital Austral de Pilar identificó que la Presidenta tiene el carcinoma papilar en el lóbulo derecho.

Después de la cirugía, lo más habitual es que los pacientes se recuperen plenamente y retomen su vida normal, coinciden los especialistas.

La Presidenta permanecerá internada durante 72 horas tras la intervención, luego continuará 16 días más haciendo reposo en su residencia particular de El Calafate y necesitará tomar hormona tiroidea de por vida.

Con frecuencia, el cáncer de tiroides se cura con solo la cirugía, especialmente si el cáncer es pequeño, pero si el cáncer dentro de la tiroides es grande o si se ha extendido a los ganglios linfáticos del cuello -cosa que no le sucedió a la jefa de Estado, de acuerdo a lo indicado- se utiliza el yodo radiactivo para destruir las células tiroideas cancerosas que puedan quedar después sacar la glándula tiroides con la cirugía.

Tras la cirugía, los exámenes de seguimiento periódicos son esenciales porque este cáncer puede recurrir, a veces después de muchos años del tratamiento inicial aparentemente exitoso.

Estas visitas de seguimiento a las que deberá someterse la Presidenta incluyen una historia y examen físico cuidadoso, con especial atención al área del cuello, al igual que exámenes de sangre para determinar si se necesita algún cambio en la dosis de hormona tiroidea.