Los ocupantes del denominado “pabellón de lesa” de la cárcel de Marcos Paz –que aloja a los represores condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura– son proclives a la queja. No fue la excepción el cura Christian von Wernich, quien publicó una carta en la que denunció que fue cercenada su “libertad religiosa” porque le habrían prohibido el acceso a la capilla del penal, y pidió a las autoridades eclesiásticas que intercedan ante esta “persecución infame y diabólica”. Desde el Servicio Penitenciario Federal (SPF) aclararon que todos los reclusos pueden practicar su fe con las condiciones propias de su situación de encierro, esto es, en determinados horarios, espacios y con ciertas personas. “Acabamos de ser víctimas del más miserable y vengativo atropello a la dignidad humana en su libertad religiosa garantizada por nuestra Constitución Nacional”, se permitió expresar Von Wernich.
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