El portal de análisis político El Estadista sostiene que Hermes Binner fue la figura emergente del escenario electoral de octubre, aunque ocupó el cuarto puesto en las primarias de agosto.
Según el sitio web, Binner es quien más chances tiene de crecer de aquí a octubre, de acuerdo a las coincidencias de la mayoría de los analistas políticos. Podría, incluso, terminar en la segunda posición, un lugar que muy pocos le hubieran asignado poco tiempo atrás. Con sólo cinco semanas de campaña, el gobernador santafesino obtuvo casi la misma cantidad de votos que Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde, que lanzaron sus campañas a finales de 2010.
De acuerdo al análisis del encuestador Ricardo Rouvier, “la performance de Binner en las primarias fue la mejor de la oposición, sin considerar a Jorge Altamira, que está en otro nivel de votos”. Según Rouvier, el socialista puede crecer hasta el 23 de octubre porque sería beneficiado con votos que salen de Alfonsín, Elisa Carrió y, en última instancia, de Duhalde. Y agrega: “No sabemos todavía de un techo, pero no pensamos que superará el 20% debido a que mantiene un problema de posicionamiento y a que la expectativa es que CFK crezca por encima del 50%”.
Por su parte, Rosendo Fraga -del Centro de Estudios para una Nueva Mayoría- inscribe el posible crecimiento de Binner en “la crisis del no peronismo” y, más en particular, “en la dificultad del radicalismo de reformularse tras la crisis de credibilidad que le generó el Pacto de Olivos”. Como Rouvier, cree que el desencanto o la menor esperanza del electorado con Duhalde y Alfonsín propulsará a Binner al segundo lugar. Allí, calcula Fraga en base a los votos del FPV y el FAP, “votarían por programas de centroizquierda las tres cuartas partes del padrón electoral”.
La proyección
El propio Binner es el principal activo del FAP y el único que ha logrado, con éxito hasta ahora, encabezar y mantener unida la joven coalición. Una habilidad que es notoria en la provincia de Santa Fe, donde desbancaron al peronismo en 2007 y ratificaron su poder este año. De allí que en el FAP intentarán potenciar la figura de Binner en las próximas semanas, con el afán de que quede como principal referente opositor al kirchnerismo.
Si bien la lógica sería que el segundo más votado sea ungido como “jefe de la oposición”, eso no es aplicable en la Argentina, dada la actual diáspora opositora. Elisa Carrió obtuvo más de 4,4 millones en 2007 y eso no la convirtió en “jefa de la oposición”. Desde entonces, su tendencia fue declinante.
Muchos encuestadores olfatean que Cristina sumaría más votos de aquí a octubre. Los cambios en la repartija del voto opositor serán, entonces, como una distribución secundaria; un telón de fondo al intenso vendaval K. Si, finalmente, Binner obtiene una ganancia con respecto a su cosecha de las primarias, saldrá fortalecido y mejor parado que Alfonsín y Duhalde, especialmente si éstos dejan cientos de miles de votantes en el camino.