Zaffaroni le delegó el control de sus propiedades a un apoderado

Entre los bienes del juez que administra su apoderado se encuentran cinco departamentos que eran utilizados como prostíbulos VIP para privados. La denuncia fue realizada por la ONG La Alameda y pide que se investigue si detrás de los prostíbulos que funcionaban en departamentos de Zaffaroni hay una “asociación ilícita”.

Se trata de Ricardo Serafín Montivero un hombre que desde hace tiempo maneja las propiedades del juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, es una persona del círculo más estrecho del funcionario y de extrema confianza.

Hace 11 años que el fiel Montivero administra los bienes de Zaffaroni. El poder, de ocho carillas, lleva la firma del escribano Eduardo Larronde y del actual juez de la Corte. “Para que en su nombre y representación intervenga en todos los negocios y asuntos de orden administrativo, presentes y futuros, cualquiera sea su naturaleza y la jurisdicción a que correspondan”, se lee en uno de los párrafos.

Entre los bienes del juez que administra su apoderado se encuentran cinco departamentos que eran utilizados como prostíbulos vip para privados. La denuncia fue realizada por la ONG La Alameda y pide que se investigue si detrás de los prostíbulos que funcionaban en departamentos de Zaffaroni hay una “asociación ilícita”.

En un escueto escrito al Congreso, el ministro de la Corte reconoció que los cuestionados alquileres “fueron todos firmados por mi apoderado”. También señaló que “por elementales razones de tiempo y de preferencias he instruido a mi apoderado para que entregue toda la administración a una inmobiliaria que se ocupe de rentarlos y percibir los alquileres correspondientes”.

Según el poder firmado en 2000, en materia de locación, Montivero podía “dar o tomar alquiler, arrendamiento, o subarrendamiento de bienes muebles o inmuebles con o sin contrato”. Y, entre otros actos administrativos, el apoderado podía “fijar sus saldos activos y pasivos”, “exigir fianzas o cauciones como demás garantías de los contratos, nombrar administradores”, y “representar en asambleas de consorcios de copropietarios con voz y voto”, según la nota publicada por Perfil.