ESMA: renunció el abogado de cinco acusados

El abogado Alfredo Solari, defensor de seis de los acusados en el juicio por los crímenes cometidos en la ESMA, renunció por "razones de salud", al culminar el último de los alegatos y tras afirmar que sus clientes eran "chivos expiatorios" juzgados por "tribunales revolucionarios".

La renuncia de Solari y tres de sus hijos a las defensas de los acusados Ricardo Cavallo, Juan Carlos Rolón, Pablo García Velazco, Raúl Scheller, Nestor Savio y Alberto González, fue vista como una maniobra dilatoria por parte del fiscal Pablo Ouviña, debido a que los ex represores pidieron, y les fue concedido, un plazo de una semana para designar nuevo defensor.

Tras varios cabildeos el juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el jueves de la semana próxima, lo que pondría en dudas el dictado de la sentencia antes de las elecciones presidenciales del 23 de octubre, como se especulaba en Tribunales, tras casi dos años de juicio.

Sin embargo, desde el tribunal fuentes confiables dejaron trascender que a partir de ahora se trabaja a todo vapor para cumplir con aquella meta de mediados de octubre para dictar sentencia, en lo que constituiría las primeras condenas para hombres de la marina.

Ouviña se opuso y señaló que se estaba ante "un injustificado retardo en el juicio", a la vez que ironizó al señalar que estaba "sorprendido que los imputados estén sorprendidos", en tanto el abogado querellante Rodolfo Yansón aseguró que Solari había incurrido en una "estafa procesal", lo que valió la reprimenda del tribunal.

Solari repartió su alegato en distintas jornadas de las últimas semana debido a la grave enfermedad que lo aqueja, a punto tal de argumentar que no podía seguir "un día más" en el juicio, y presentó un escrito con su renuncia, al concluir su exposición en la que aseguró que no estaban siendo juzgados "ni los políticos ni los terroristas".

Ante la presencia de todos los acusados --que lo saludaron efusivamente al término de su alegato (Alfredo Astiz se mostró emocionado)-- Solari apuntó sus dardos contra Néstor y Cristina Kirchner, a quienes acusó de ejercer un "gobierno y política montonera".

En la bandeja superior, las mujeres de los ex militares encabezadas por la dirigente Cecilia Pando celebraron y esperaron la salida de Solari para aplaudirlo.

La renuncia de Solari, pese a la presentación de ese escrito, tomó "por sorpresa" a sus clientes, en una audiencia en la que estaba previsto que Ouviña iniciara la "replica", penúltimo de los pasos previos a una resolución de los jueces del Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) encargados del juicio más importantes, por su trascendencia nacional e internacional de los que se llevan a cabo en materia de crímenes de lesa humanidad.
 De hecho, tras retirarse Solari el tribunal pasó a sucesivos cuartos intermedios, tras los cuales le aceptó la renuncia, designó una defensora oficial ad hoc, Daniela Mazza y fijó un plazo de cinco días para que los acusados designen un nuevo defensor particular o decidir si siguen con ella.

También dijeron estar sorprendidos los familiares y amigos de los acusados, que ayer jueves colmaron la bandeja superior y comentaban a viva voz a medida que se iban sucediendo los acontecimientos, ya que el más extenso de los intervalos se produjo cuando el presidente del Tribunal anunció que iban a tratar de localizar al abogado Julio Coronel, defensor de su padre homónimo, quien rechazó a la defensora oficial.

Solari, en su alegato, se despachó contra el actual gobierno y esbozó que los juicios por violaciones de los derechos Humanos, fueron impulsados por "Estados Unidos y Gran Bretaña para castigar a las Fuerzas Armadas argentinas por la guerra de Malvinas".

Asimismo, dijo que los militares estaban siendo juzgados "por tribunales revolucionarios al margen de la ley", ya que la Constitución establecía que debían someterse a tribunales militares, después de enumerar abundante jurisprudencia de períodos democráticos y regímenes de facto.

Por otra parte, advirtió que con la reapertura de los juicios se produjo una "ruptura de la continuidad jurídica del Estado", por lo que pidió la absolución de sus clientes.