"Informamos a los señores importadores y operadores de comercio exterior, que desde el día jueves 15 de septiembre pasado fueron bloqueadas todas las importaciones de libros. Desde esa fecha, la cámara se encuentra realizando gestiones para saber concretamente desde qué organismo fue disparado el instructivo e iniciar acciones pertinentes para la normalización de dichas operaciones", indicó la Comisión de Comercio Exterior y Ferias Internacionales de la Cámara Argentina del Libro (CAL) en el comunicado enviado a sus asociados.
Mientras tanto, y según fuentes del sector, en la sede de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP) -que reúne a Artes Gráficas Rioplatense, Cúspide Libros, Grupo Santillana, Editorial Signar, Grupo Ilhsa, Editorial El Ateneo, Grupo Editorial Planeta, Kapelusz Editora y Tinta Fresca, entre otras- hubo reuniones desde el viernes mismo, que continuaron con llamadas telefónicas en el fin de semana.
"Desde ya que no hay capacidad en la Argentina para imprimir el volumen de publicaciones que se importan, y lo que va a ocurrir es que los que van a empezar a vender más son los de Amazón.com (librería virtual), porque lo que se va a terminar haciendo es sustituyendo al proveedor", se quejó Guillermo Kliczkowski, dueño de Nobuko e integrante de la CAL, que vende libros de arquitectura y diseño que se editan en España.
Algunas de las firmas consultadas apuntaron sus cañones contra el Ministerio de Industria, donde se elaboró un proyecto de ley para impulsar la industria nacional del libro que desde mitad de año está siendo analizado por el Ejecutivo.
¡Con los best-seller no, Guillermo Moreno!
La Cámara Argentina del Libro denunció el bloqueo a las importaciones. La conmoción en el ambiente de los libros hizo que se produjera una catarata de críticas a la decisión oficial. Advierten sobre el riego de caída del negocio editorial.