Los candisatos no consiguieron que la gente se movilizara más que en la primera vuelta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por ello, la sorpresa del balotaje porteño lo dio la gente que no fue a votar.
Es que además de un resultado previsible, se sumó el hecho de que es este domingo el último día de las vacaciones de invierno porteñas y mucha gente llegó con el tiempo justo para votar o, directamente, no llegó.
Tanto Mauricio macri como Daniel Filmus apelaron en la campaña preelectoral al "voto de los que no votaron". Pero fue en vano.