El torneo que llevó el nombre de Néstor Kirchner tuvo ínfortunios que nadie se imaginaba y que dan para el análisis. Se fue River, pese a la buena onda que pidió Cristina y la preocupación por el Fútbol Para Todos. Se fue Gimnasia, el equipo de los amores de la presidenta y, especialmente, de su madre. Se fue Quilmes, el equipo de Aníbal Fernández y también Huracán, donde "Cámpora" no fue suficiente para quedarse en la A.
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